“Rosa salvaje” —Puedes trabajar el resto de la semana, no hay problema. Solo.., debes avisar si se presenta otro inconveniente, así soluciono antes… te puedes retirar— afortunadamente mi jefe comprendió porque falte estos días. —Gracias, y no se volverá a repetir— hablo saliendo de la oficina. Tomo mis cosas de la silla, y paso a cambiarme. —Hola— me saluda Melly, le correspondo el saludo luego de abotonarme los botones de la chemise. —¿Todo bien?— pregunto cuando salimos juntas del cuarto de empleados, nos quedamos ambas en la caja. —Claro, hiciste falta estos días. ¿Dónde estabas?— pregunta casual. —Una amiga fue secuestrada, y mi mamá era su abogada, estuve con ella en casa… tanto por mi seguridad, como por ayudarla— se asombra de inmediato. —Tranquila, ya esta solucionado, el

