“Hola tu…” Llego al trabajo puntual, a pesar del dolor de cabeza que tengo, me tome unos analgésicos antes de salir de casa pero no han surtido el efecto esperado, estoy en caja, Dios se ha apiadado de mí, y este día está comenzando relajado. Mi mente está en otra parte, y aun así atiendo a las personas amablemente y con toda la paciencia que puedo. Estefany se encuentra en el autocar y la envidio por eso, hasta ahora sola ha atendido a una persona. No sé porque le doy tantas vueltas al asunto de las chicas, debería tenerme sin cuidado, porque al final les gane yo, pero la verdad es que no, no me gusta verme en este tipo de situaciones y no me gusta recurrir a la violencia. —Katy— puedes entregar la orden a la mesa del final, debo ir al baño. Escucho que pide unos de mis compañeros, asi

