“Hablar es la clave, déjalo ir…” Miércoles Al llegar al colegio lo primero que hago es tenderle el pintauñas a Alondra, su manera de recordármelo fue terrible, como 20 mil mensajes más llamadas a las 6 de la mañana. Mi cara de perro, la tiene hasta callada. Max me mira sonriendo sin entender al igual que Hugo, los ignoro pasando por su lado sin interés. —Hola… Katy— murmura Hugo a mi lado alcanzándome. Lo miro sin una pizca de ánimo, cansada. —Hola— respondo escueta. —¿Estas molesta?— pregunta alarmado. —No, bueno sí, pero no tienes nada que ver en ello. Solo Ali, a quien se le ocurrió despertarme con sus 20mil mensajes y llamadas como si no fuera suficiente para recordarme de un pintauñas— me sincero con él, aprovechando la oportunidad para ver cómo ayudarlo. —Ah, vale. Entiendo,

