VANESSA Día de la boda, estos cuatro meses se pasaron muy rápido, fueron meses sin dejar de respirar flores, brillos, velas, meses donde los nervios se notaron en el aire. —Adler se morirá al verte —sonríe orgullosa. —Valentina, Adler siempre estuvo muerto por Vane. —Me acuerdo cuando era nueva en el grupo de amistades, él siempre estaba atento con Vane —cuenta Gala. —Y eso que no los viste desde el principio. —Sigo aquí, chicas —digo divertida. —Lo sabemos, pero es bueno recordar —deja acomodado las pequeñas mangas del vestido. —No lo sabes, Gala —hablo y ella está atenta—. Conocí a Adler de una manera muy rara —me rio por recordar—. Se hizo pasar por un fantasma —cuento lo que sucedió, la habitación se llena de risas y regaños de mi madre y de mi suegra por no censurar la

