" No permitas que tú vida la controle el pasado, otras personas. O el dinero. "
— Capitulo Veinticinco —
Lina y Thiago preparaban la cena juntos, hacía mucho que no hacían algo juntos. Hacia tanto que no eran solo ellos, como amigos.
Lina le hablaba emocionada por qué su proyecto iba mejor que bien, y que si las cosas seguían de esa manera, estaría lanzándose la temporada siguiente.
Mientras que Thiago le hablaba y comentaba ideas que tenía para la publicidad de este, estaban intercambiando palabras tranquilas mientras preparaban la cena.
Thiago había tenido el valor de hablar con Lina respecto a sus verdaderos sentimientos, Lina lo tomo mejor de lo que esperaba. Dándole así una sensación de alivio inmediato, estaba seguro que el día siguiente buscaría a Mohamed para acceder a aquella cena que él había invitado; algunos comentarios entre su conversación fueron de eso, Lina se burlaba de él por su nerviosismo de una cita que aún no estaba confirmada, y el se moría en un sonrojo lanzándole pequeños trocitos de zanahorias pidiéndole que callará
El timbre de su casa fue tocado de manera violenta
—Yo voy- dijo Lina limpiando sus manos en el delantal de Tom que usaba, mientras que Thiago le miró asintiendo acomodando una cuchara en su delantal de Jerry
Lina abrió la puerta, mirando a un muy molesto y dolido Mohamed
« —¿Esta todo bien, jefe?- pregunto ella con el ceño fruncido, el azabache la mire neutro y la paso empujando para entrar a la casa
—¿Donde esta Thiago?- pregunto el de manera alta- ¡Thiago!- lo llamó, el ojos miel desconcertado salió de la cocina directamente al living
—¿Axel?- pregunto el con el ceño fruncido, miró a Lina detrás de este y ella solo se encogió de hombros y negó con la cabeza
—Los dejaré solos- dijo rápido Lina sacándose el delantal
—¿Que es esto?- se quejó Mohamed con la voz aguda mientras retenía las lágrimas. Mohamed estaba más que dolido, Thiago le miró sin entender mientras que Lina se quedo estática en su lugar
—¿De que hablas?- pregunto Thiago con cuidado, al ver molesto al azabache- Lina, sal de aquí.- siguió desasiendose de su delantal también mientras se acercaba al azabache con cuidado
Cuando esté estuvo frente a él azabache, este golpeo con fuerza las fotos contra el pecho del ojos miel haciéndolo tragar una queja de dolor mientras Lina caminaba de puntillas para no llamar la atención de ambos de regreso a la cocina en busca de su teléfono
Thiago miró un par de esas fotos, su cuerpo tembló al hacerlo
—Eso es de hace muchos años- hablo Mohamed, sonrió con amargura mientras las lágrimas que tanto retenía lo abandonaron-, si. Pero en esos años tú y yo éramos pareja. ¿Lo recuerdas?- dijo sin borrar su sonrisa amarga
Las fotos eran de una fiesta donde Thiago había participado, por petición de sus padres. Era una fiesta de trabajo donde podía llevar a sus herederos o algo así era la temática de la fiesta, por ende, el tenía que asistir así como todos los hijos de los socios de sus padres
Lina estaba en la cocina con su teléfono en sus manos esperando a escuchar algo extraño y así llamar a alguien que pudiera ayudarle en esa situación
—No es lo que tú piensas Axel.- defendió el apartando las fotos, en todas y cada una de ellas se miraba a un chico rubio platinado de la edad de ellos en esos años, besando a Thiago contra una pared. Y otras de ellas en un cuarto, mientras los dos estaban en la cama dormidos
—¿No es lo que pienso?- se rió el con amargura- ¡Esa es la razón por la cual Sujail te ignoro cuando la buscaste, también es la razón por la que ella te odia!- se exaltó furioso y dolido- y tú dices, "no es lo que piensas"- negó con la cabeza dolido
Los ojos de Thiago estaban llenos de lágrimas y este ni siquiera intentaba retenerlas, por qué aquello le dolía como no tenía idea. El miedo de que el se enterará lo que había pasado esa noche antes, regreso, pero multiplicado por mil por qué el ya lo sabía todo. O bueno, no todo...
Sabía lo que decían las fotos, intuia lo que ocurrió, y la deducción no era muy errónea. Pero no era como sucedieron las cosas esa noche
« —Si ibas a aparecer en mi vida otra vez para arruinarla de nuevo. Mejor no hubieras aparecido nunca- soltó el azabache mirándolo a los ojos, Thiago bajo la mirada al suelo
~No le creas, está molesto. No es cierto~ se repitio así mismo por sus adentros
—De- déjame explicártelo- pidió en un susurró ahogado por las lágrimas
—¿Explicarme cómo me montaste los cuernos?, No gracias. Pasó- se quejó el alejándose del ojos miel varios pasos, Thiago reacciono en ese momento. No estaba dispuesto a perderlo otra vez, no por eso, aunque realmente. No estaba dispuesto a perderlo por nada
—¡Tiene una explicación razonable!- se exaltó, Mohamed nego con la cabeza alejándose más de él en dirección a la puerta
—No quiero escucharla.- cortó serio, le dió la espalda, Thiago corrió hacia este y lo retuvo de la muñeca
—No permitiré que me odies por algo fuera de contexto.- dijo el firme mientras las lágrimas se deslizaban por sus mejías
—Suéltame Thiago- advirtió el azabache, el ojos miel nego con la cabeza
—Escúchame.- exigió
—¡Que me sueltes!- grito quitando su brazo a la fuerza del agarre del ojos miel- yo me largo.- se quejo buscando la salida otra vez
—¡Que no te irás hasta que me escuches!- grito entre lágrimas lanzándose a la espalda de Mohamed tumbandolo de cara al suelo con el encima de este
« —¡No recuerdo lo que pasó esa noche, era una fiesta de trabajo de mis padres dónde tenía que asistir. Desperté en una maldita habitación de hotel sin ropa!- sollozó aferrando sus manos a los hombros de Mohamed quien forcejeaba con Thiago para sacarselo de encima e irse
—Oh mierda- cubrió su boca asustada Lina al escucharlo, con los últimos gritos decidió llamar a Youssef para que viniera, pero este le pidió que revisara si en realidad estaban peleando Thiago y Mohamed, y cuando salió. Observó y escucho claramente lo último
Mohamed dejo de forcejear sopesando lo que el había dicho, los sollozos de Thiago fueron más fuertes
—Ni siquiera se quién era. No sé cómo tomaron estás fotos- se quejo entre lagrimas- solo quería olvídalo completamente...- gimoteo quitándose de encima de Mohamed, el cual se acostó en el suelo quedando con la mirada en el techo