Capítulo 93.Ven conmigo nena, yo te ayudaré a probarte esa belleza. Los paramédicos atendieron a la mujer mayor, tenía las marcas de los dedos de Ana grabados en su cuello, la presión arterial algo elevada y las piernas le temblaban como gelatina, pero ver a la asesina de la jovencita que todo el pueblo siempre adoró detenida fue su mayor recompensa. -- Muchas gracias señora Mia – le dice Leonardo al ver estabilizarse a la mujer, -- Gracias a ti muchacho, si no fuera por todas esas mentiras que enseñaste a decir no hubiera podido conseguir lo que conseguí – le recuerda ella, Leonardo le pidió en el auto mientras la llevaba a la reunión con Ana que la provocara hasta conseguir que delate su crimen, y como la señora Mia recordaba muy bien los gritos llenos de amenazas de aquel día, ella

