Sylvia Abrí los ojos y en vez de ver al guapo Callan encontré una cama vacía y es que ayer por la noche lo raptaron, para luego abandonarme y llevárselo a su antigua habitación en la casa de la manada, argumentaron que sería más emocionante si no nos veíamos un día antes de la boda. — ¡Buenos días! — me revolví en la cama, eh hice pucheros — ¡te extraño! — exclamé enviándole ese mensaje mental a Callan. — Igual que yo a ti, estoy tan ansioso, ya quiero que llegue la hora para verte caminar hacia mí en ese fabuloso vestido blanco. — Un momento, ¿lo viste? — Por supuesto que ¡no!, pero sé de tu buen gusto y aunque aparecieras envuelta en tela, aún me parecerías de lo más hermosa. — ¡ja, ja, ja! Yo lo que ansió es la noche de bodas. — Mi primera promesa: "será inolvidable"...

