Sylvia Hace ya más de tres años que yo revise sus finanzas y en aquel entonces todo estaba excelente, además debieron mejorar por los dos negocios que se lograron. Necesitaba respuestas, toda la noche me rondaron varios pensamientos, así que tan solo llegar a la oficina me dirigí a ver a Ana. — ¿Aún tienes contacto con Callan y la manada de Peakwood? — le cuestioné, ni un saludo le di. — ¡Buenos días! Para ti también, sí, mantengo una relación cordial, ¿por? — respondió — Ayer, alguien me comento que están mal económicamente, podrías ayudarme a preguntar. — ¿Algo en específico? — No sabría decirte. Para sobornarla le invité una comida ostentosa, no es que ella no se la pudiera costear, pero incluso a veces es difícil conseguir reservaciones de último minuto. Ese mismo día p

