La Caída De Un Líder

1506 Words
— Señor, está todo listo — Decía el general Rid. — Perfecto, es momento de cumplir lo que siempre hemos deseado — Decía con seriedad el rey. En el mundo humano Erick veía como su fábrica estaba casi terminada; poco a poco llegaba el momento del futuro y no había lugar para quien no compartiera los ideales de él. Él caminaba por las calles de una “ciudad B” totalmente restaurada, llena de modernización y casas para sus empleados; ya nada era lo que fue antes y eso lo llenaba de orgullo. Mientras caminaba recibió la visita de su padre, que orgulloso lo abrazo. — ¿Qué haces aquí papá? — Dijo rápidamente. — Quería ver como avanzaba el proyecto y por lo visto va a pasos agigantados — Respondió su padre con una sonrisa. — Sí, me llena de satisfacción saber que pronto estará funcionando está fábrica y será el inicio del futuro — Dijo él. — Eso me llena de orgullo hijo — Respondió posando su mano sobre el hombro izquierdo de su hijo. Padre e hijo caminaron por toda la zona sin perder ningún detalle. La fábrica era enorme, prácticamente ocupaba la mitad de la ciudad. El bosque que rodeaba la ciudad aún seguía intacto ya que al parecer Erick había dicho que ya no tocaran esa zona. Mientras tanto en el reino de Sogno en secreto un ejército se preparaba para una posible guerra bajo órdenes del rey. Emily se encontraba en la habitación donde había entrenado reflexionando sobre lo que iba a pasar, bastantes sentimientos estaban encontrados en su interior: odio, rencor, tristeza, miedo, eran algunos de esos sentimientos. Mientras ella pensaba, el rey entro en la habitación y se sentó a un lado. — ¿Nerviosa? — Preguntó el monarca. — Algo — Respondió ella. — Sé que no es fácil para ti, pero debes hacer lo que él corazón te diga — Decía el rey. — En estos momentos mi corazón está confundido — Dijo. — Ven, te enseñaré algo — Respondió el rey. El rey llevo a Emily a su habitación privada llena de velas y cosas de ocultismo; dentro tomó unos polvos y los lanzó al aire para mostrarle a Emily lo que Erick hizo durante su ausencia. — ¿Qué es esto? — Preguntó la chica. — La prueba que necesitas para despejar tus dudas — Dijo sonriente el rey. Emily observaba como la ciudad donde ella vivió era ahora una zona industrial llena de casas y con gente diferente, y de entre tanta gente apareció el causante de todo eso. Al verlo Emily apretó los puños y sus ojos se tornaron negros. — Él es el causante de todo esto pequeña hija mía — Decía el rey. Caía la noche en el reino de Sogno y Emily era llevada por el mismo rey al portal dentro de aquella cueva. — ¿Qué hacemos aquí? — Pregunto Emily. — Este es un portal a tu mundo — Respondió el rey. — Podría a ver usado el anillo — Respondió Emily mientras miraba el agua. — Para atacar a un enemigo tienes que ser cautelosa — Le respondió el rey con seriedad. Emily entró en el estanque y se hundió en el agua que empezó a brillar haciendo que desapareciera ante los ojos del rey. De las sombras apareció el general Rid con una sonrisa en su rostro, camino hasta el rey y observó el estanque. — Ya saben el plan — Dijo el rey. El general Rid sólo hizo una reverencia y rompió el estanque haciendo el portal más grande para así entrar en él junto a sus hombres. Por otra parte Emily apareció en el bosque que tanto amo, pero era hora de ajustar algunas cuentas con las personas que la lastimaron. Emily se dirigió a la ciudad principal donde ya era fácil escabullirse puesto que aquellos carteles de “se busca” ya no se encontraban en ninguna parte. Emily llegó a la casa de Erick y escaló hasta el balcón y entró dentro del estudio de aquel chico donde lo conoció aquella mágica primera vez y donde de igual manera sufrió aquella traición tras ser entregada a las autoridades. Emily revisaba cada detalle del estudio: los libros, los proyectos, sus pensamientos, todo investigaba hasta que alguien se acercó y abrió la puerta. Al entrar ambos se miraron cara a cara una vez más. — Emily... ¿Cómo estás... viva? — Dijo sorprendido Erick. — ¿Parece que estás viendo a un fantasma? — Dijo con sarcasmo. — Todos creíamos que moriste en aquella masacre en la prisión — Dijo él con seriedad. — Créeme que sería millonaria si me dieran dinero cada vez que piensan eso de mi — Volvió a soltar su sarcasmo. — Me alegra verte y saber que estás bien — Agregó él con una sonrisa forzada. — Lo mismo digo — Respondió con frialdad — Y veo que tu sueño se ha hecho realidad — Dijo refiriéndose a la “ciudad B”. — Se podría decir que sí — Respondió Erick mientras caminaba sin perder de vista a su invitada — ¿Qué te trae por aquí? — Cuestionó. — Simplemente es una humilde visita señor presidente — Respondió ella con una mirada fría y calculadora. — Aprecio tu visita, pero es tarde —. — ¿A caso molesa la presencia de una marginada al presidente? — Exclamó en pregunta. — No es eso sino que... — Calló por un momento. — ¿Qué se siente tener tanta sangre en sus manos señor presidente? — Agregó ella con enojó. — ¡Márchate ahora! — Gritó él. Emily se lanzó sobre él mientras sacaba una daga de oro. Erick como pudo logro frenarla, pero la fuerza de ella lo superaba por mucho. — Te voy a matar... como tu padre lo hizo con mi familia — Dijo con furia. Erick con la poca fuerza que tenía logró darle la vuelta a Emily y quitarle la daga, la cual lanzo lejos de ella. Emily por su parte golpeó en el rostro al joven que empezó a sangrar de inmediato. La daga regro a Emily como si una fuerza invisible la atrajera hacia ella. Lentamente caminaba con sus ojos color negros, pero de repente la puerta se abrió y entró rápidamente el padre de Erick que se lanzó sin dudar contra Emily logrando que cayera, pero el gusto no duró por mucho tiempo puesto que ella se levantó y tomo del cuello al hombre que luchaba por su vida. Erick trató de tomar la daga, pero esta le quemó la mano dejando una marca en ella. — Es curioso ver los ojos del hombre que mando a asesinar a muchas personas y es irónico observó como esa luz se apaga poco a poco tal cual como la esperanza de todos ellos — Decía Emily mientras apretaba más el cuello del hombre. — ¡Déjalo Emily! Tú me quieres a mi — Exclamó Erick mientras se levantaba. — Descuida, de igual forma te mataré — Le respondió. Erick golpeó en reiteradas ocasiones a Emily, pero ella seguía quitándole el aire a aquel hombre que ocasionó todo. — ¡Basta Emily! ¡Yo no me enamoré de una asesina! — Gritó él. Emily soltó al padre de Erick y volteó a verlo con una sonrisa burlona. — Tú no sabes lo que es eso. Yo sí me enamoré de ti y ¿Qué hiciste? Me mandaste a prisión — Contestó Emily mientras tomaba de nuevo la daga — Ya es momento que las cosas cambien —. Emily golpeó con la empuñadura de la daga a Erick haciendo que cayera. Ella estaba lista para culminar su venganza, pero el padre del mismo volvió a atacar a una Emily que giro rápidamente y sin pensarlo clavo la daga directo en el corazón de aquel hombre. El cuerpo del hombre caía sin vida ante los ojos de un frustrado Erick que gritaba desconsolado. Emily simplemente se reía como una loca para después escapar. Erick se acercó y colocó entre sus brazos el cuerpo sin vida de su padre, al poco rato entraron la madre y hermana de él para ver tal escena. Mientras tanto en la oscuridad, el general Rid observa también la escena con una sonrisa de oreja a oreja y con una señal dio inició al plan del rey de Sogno. Emily corría entre los callejones para ocultarse, pero algo dentro de ella la hacía sentirse culpable por lo que había hecho e igual el sentimiento de satisfacción de hacía presente tras tal acto de venganza. Mientras ella se sentaba en el frío y sucio suelo, un frío empezó a erizar su piel y una oscuridad se hizo presente, miro al cielo y observaba las sombras de criaturas que volaban por toda la ciudad; esto hizo que despertara su curiosidad, pero lo que no sabía era que alguien más la estaba asechando, listo para realizar su próximo movimiento contra ella.
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