Dejando atrás este malentendido, ingresamos a la sala, la primera persona que vi fue a Benjamin Beaumont, el sobrino de Alexander e inmediatamente pude reconocerlo. Durante mi última misión, pude observar que uno de los intermediarios entre los secuestradores y los dueños de los lugares donde se ofrecían a las chicas era el, Benjamin. Aun así, al momento del operativo no dimos con su rastro, ni su identidad pero jamás olvido un rostro, por suerte Benjamin nunca me vio en persona, puesto que al tratar de traficar conmigo, ya estaba asignada a otro intermediario.
Dejo mis recuerdos de lado para continuar con la reunión como si nada, en efecto como Jason me había comentado todos parecían ser buenos amigos y todos eran muy jóvenes al parecer herederos que tomaron las acciones de sus padres para continuar con el legado. Benjamin y Vivian se mostraron apáticos con mi presencia dentro de la empresa, pero no podían hacer nada al respecto.
Dejando atrás este malentendido, ingresamos a la sala, la primera persona que vi fue a Benjamin Beaumont, el sobrino de Alexander e inmediatamente pude reconocerlo. Durante mi última misión, pude observar que uno de los intermediarios entre los secuestradores y los dueños de los lugares donde se ofrecían a las chicas era el, Benjamin. Aun así, al momento del operativo no dimos con su rastro, ni su identidad pero jamás olvido un rostro, por suerte Benjamin nunca me vio en persona, puesto que al tratar de traficar conmigo, ya estaba asignada a otro intermediario.
Dejo mis recuerdos de lado para continuar con la reunión como si nada, en efecto como Jason me había comentado todos parecían ser buenos amigos y todos eran muy jóvenes al parecer herederos que tomaron las acciones de sus padres para continuar con el legado. Benjamin y Vivian se mostraron apáticos con mi presencia dentro de la empresa, pero no podían hacer nada al respecto.
Dejando atrás este malentendido, ingresamos a la sala, la primera persona que vi fue a Benjamin Beaumont, el sobrino de Alexander e inmediatamente pude reconocerlo. Durante mi última misión, pude observar que uno de los intermediarios entre los secuestradores y los dueños de los lugares donde se ofrecían a las chicas era el, Benjamin. Aun así, al momento del operativo no dimos con su rastro, ni su identidad pero jamás olvido un rostro, por suerte Benjamin nunca me vio en persona, puesto que al tratar de traficar conmigo, ya estaba asignada a otro intermediario.