(...)
No sé cuanto tiempo soporte esto. Volvió a violarme sin compasión alguna, no le importa hacerme daño, no escucha mis súplicas para que no me lastime de tal manera.
Estoy en la cama sin moverme lo único que hago es llorar en silencio y él está a mi lado. Intenté pararme, quiero ducharme y quitar su olor de mi cuerpo.
- Ven te ayudo- tocó mi brazo y lo alejé.
-No me toques- dije en llantos, no dijo nada y me limité a seguir intentando ponerme de pie, cuando logré sentarme en la cama me puse de pie y caí al suelo, varios sollozos salieron de mis labios por el dolor. Ël llegó hasta mí, me cargó como princesa y me llevó al baño. No me quedo de otra que dejar que lo hicera.
En la bañera me puse a pensar cosas horribles. Odio a mis padres, odio mi vida, odio a éste infeliz que se a adueñado de mí, me odio a mí misma por no ser valiente, por no intentar escapar e irme lejos de él, lejos de todos, mis padres me entregaron a él sin luchar no se opusieron a que éste maldito demente me trajera con él, porque eso es lo que es, un maldito demente que me tiene a la fuerza, que no controla sus impulsos, no se quién rayos es él a penas y se su nombre.
No sé a que se dedica si es un narco o un asesino, porque a juzgar la manera en que habla y actúa me da a pensar eso y mucho más.
Llorar se al vuelto mi mejor amiga es lo único que hago desde ayer. Me duele todo, tengo moretones en la cara y abdomen y sus dedos están marcados en mis brazos, y ni hablar de mi parte intima.
Salí del baño y me dirrigi al closet para vestirme.
-Te traje comida, Nana me informó que no as comido nada hoy- me espante al escucharlo detras de mi.
-No tengo hambre- contesté.
-No te estoy preguntando te estoy ordenando Lucero, no me hagas perder la cordura otra vez.
-Pe..- no me dejó terminar agarró mi cara obligándome a salir hacia la recamara poniendo la bandeja en mis piernas.
Tome la bandeja en mis manos y me dispuse a comer, el muy maldito no se despegó hasta que comiera todo.
-Iré a bajo a resolver algo, volveré más tarde- dio un beso corto en mis labios y salió. Rápidamente limpie mis labios con el suéter que tenía puesto. Suspiré y me quede pensando; la vida no se planea sólo se vive al momento, no puedes ir planeando que harás en un futuro porque no sabes lo que te espere, toda tu vida puede dar un giro de 90 grados, entonces que harás? Seguir planificando tu futuro? Esperar que cada día la vida te enseñe la realidad? Qué las cosas que soñabas sólo serán eso; un sueño o que tus pesadillas se hagan realidad?
Quería terminar la secundaria y graduarme, mis padres siempre decían que me harían una fiesta por mi graduación, Eva y yo planeamos vestirnos iguales ese día e irnos un fin de semana a la casa de campo de su tío.
Pero nada de eso se cumplirá; ahora estoy estancada en 4 paredes con un demente que se obsesionó conmigo.
Desperte otra vez espantada. Ya ha pasado otro día, me quedé dormida toda la noche y como quisiera dormir y jamás despertar, miro a mi lado y no está, voy hasta el baño a ducharme, ya lista salgo y lo que veo me deja frisada.
Mira mi cuerpo y hago mas fuerte el agarre de la toalla, está a unos pasos de mi y para llegar al closet tengo que cruzar por su lado.
-Hola mi amor- dijo acercándose, pensé en correr y encerrarme en el baño pero sería una mala idea.
-H-hola- besó mis labios y acarició mis brazos desnudos y de un tirón quitó la toalla de mi cuerpo.
-Saldremos- dijo cerca de mi rostro -Vistete antes que cambie de opinión.
Inmediatamente cogí la toalla y fuí a vestirme. Miré y opté por ponerme un jeans azul y una blusa holgada, hice en mi pelo un moño algo despeinado, maquille un poco mi cara con base y polvo para tapar los golpes y salí en busca de Matthew. Al llegar a la planta baja me lo encontré. Agarró mi mano y me encamino a la cocina, donde habían reunidas las personas del personal de la casa. .
- No les había presentado a mi mujer- agarró mi cintura pocesivamente, todos me miran y rápidamente agachan la cabeza
- Quiero que todos aquí respeten a la señora de la casa, cualquier cosa que les pida lo hacen sin reprochar... Claro, todo menos escapar - corrigió - Quien le falte el respeto a mi mujer pagará con su vida -noté como la chica que me insultó se puso nerviosa.
-Ellas son las del servicio; Sarah, María, Jeni, y Alex , él es Frank el mayor domo ,y Lucas el jardinero.-este último es el chico de ayer.
Luego de que me presentara fuimos hasta la cochera, ahí hay una colección de autos entre todos pude reconocer uno.
-No lo puedo creer- murmuré - Cuando salí del local de dulce con mi amiga me seguiste?
-Si- dijo sin más -Te seguí hasta tu casa- por Dios!.
-Eres un maldito demente - dije más que enojada y él agarró mi cuello haciendo presión en éste.
-No vuelvas a decir eso- espetó con rabia.
-Sueltame no pue-do res-pirar- me soltó de golpe haciendo que chocara con el auto que estaba detrás de mí.
-Lo siento mi amor - agarró mi rostro en ambas manos -lo siento- limpió las lágrimas que corrían por mis mejillas. Abrió la puerta y entré al coche.
Quería preguntar a donde iremos, tal ves y me llevará a ver a mi familia, hablé mal de ellos pero en realidad no los odio, juzgué mal a mis padres, ellos solo querían salvar la vida de mis hermanitos.
-Llegamos- salí de mis pensamientos y miré por la ventana del auto ¿que hacemos en un centro comercial?
-Que hacemos aquí- pregunté.
-Iremos de compras- dijo, salió y rodeo el auto, abrió mi puerta yo aún no asimilaba lo que está haciendo, me trajo a un lugar donde habrá muchas personas, vigilantes y hasta policías. Me dio su mano para salir del auto y muchas personas se acercaron a tirar fotos y hacer preguntas, eran reporteros.
Matthew me aferró a él pegando nuestros cuerpos. Sus guardaespaldas cubrieron el área retirando a los periodistas de nuestros caminos.