[Emily Wilson] Sus labios se apegaron a los míos, y ni bien los sentí, una corriente extremadamente maravillosa sucumbió todo mi cuerpo. ¿Esto era real? Me dejé llevar y seguí el fascinante beso que nos estaba consumiendo. Como si no tuviera control de lo que hacía, lo sostuve de su nuca, en tanto sentía también la presión de su mano apegada a mi mejilla. Algo que no se puede explicar con palabras, nos envolvió a los dos, nos habíamos perdido por 3 minutos, cuando de repente aterrizo de lo que estábamos haciendo. Separamos nuestros labios para respirar unos segundos y nos quedamos viendo fijamente, entonces me ruboricé y de inmediato me levanté, desprendiéndome de sus enormes y cómodos brazos. –Emily. –Él voceó mi nombre cuando vio que corría hacia mi habitación. Mi pulso corría desenfr

