Nagisa despertaba por el sonido tan irritante de su teléfono celular, lo tomó con molestia y observo como en la pantalla aparecía el nombre de su amiga, ¿Una llamada? ¿¡A las cuatro de la madrugada?!
- Si no es algo relevante te juro que cuelgo y dejo que toques y cantes sola en el próximo concierto - sentenció el chico al responder la llamada.
- Que carácter - bufó la chica al otro lado de la línea.
- Me estas llamando a las cuatro de la mañana - dijo el chico molesto.
- Nagisa, habrá un tipo campamento de bandas, entre ellas las callejeras, así que podemos entrar, ¿Qué te parece? - pregunto la joven y el chico tuvo que masajear su cien para no colgarle en ese mismo instante, además de ignorarlo le estaba jodiendo.
- ¿Sólo eso? - pregunto él con irritación en su tono de voz.
- Claro, sólo que nos vamos en seis horas y además, Karuma-sama estará allí así que si me dejas plantada en aquel lugar te... - no termino de hablar puesto que Nagisa ya había colgado la llamada y se había puesto de pie para comenzar a buscar las cosas que llevaría, normalmente un campamento duraba dos semanas y si no era así en aquel, compraría mas ropa, después de todo su armario estaba casi vacío y el trabajo como cantante "callejero" le daba mucho dinero
- Mi ropa... Si es de conciertos, entonces tendré que ir vestido como mujer - pensó en voz alta mientras escogía varios pantalones y camisas que tenía además de una que otra blusa o pantalón "femenino".
- ¡Nagisa! - grito una voz masculina desde el piso de abajo.
- ¡Padre iré a un campamento de bandas! - gritó desde su habitación mientras se quitaba su ropa para entrar a bañarse.
- ¡Lo sé! Yo también iré - grito y Nagisa se quedo boquiabierto.
- ¡¿Qué?! - exclamo exaltado.
- Se hace tarde Nagisa, si no quieres que te deje el autobús tendrás que apurarte - dijo con burla el mayor y Nagisa no dejo escapar ni un minuto más. La ducha fue rápida así como el cambio de ropa.
- ¡Padre! - gritó Nagisa mientras tomaba un par de bóxers y los metía a la maleta con prisa.
- Son las nueve y media, y vaya - calló al ver a Nagisa bajar las escaleras - ... Parece que tengo una hija - se dijo asimismo el hombre mientras reía con burla al ver a su "hijo" de pies a cabeza, ¿Cómo era posible elegir un conjunto así en sólo cinco minutos?
- ¿Nos vamos? - pregunto Nagisa con burla y la respiración entrecortada.
- Me impresiona que tuvieras eso en tu armario - sinceró el hombre mientras abría la puerta.
- Vamos, debemos irnos y no importa como me vea, ¿O si? De todas formas ya quería dar a relucir que soy un chico - Nagisa salió de la casa y miro como en su celular la loca, según él, de su amiga le había enviado la dirección.
- Nagisa, ¿Estamos cerca? - pregunto el pelinegro con reproche, Nagisa se dio la vuelta y lo miro fulminante, acción que hizo que el mayor irguiera su espalda y siguiera su camino, habían pasado apenas 3 minutos.
- ¡Llegamos! - dijo el chico después de 15 minutos a pie, el pelinegro a su lado estaba cansado y es que tuvo que llevar todas las maletas, cuatro en total. Cinco contando el maquillaje de Akari.
- ¡Oh, lo trajiste! - gritó Akari emocionada mientras corría por su bolsa de maquillaje, esa chica si que era todo un caso.
- Mi padre insistió - dijo Nagisa mientras miraba al mayor con una sonrisa triunfante.
- Muchas gracias, Koro-san - dijo la chica mientras hacía una leve reverencia.
- ¿Ahora, en dónde esta el autobús? - pregunto Nagisa mientras miraba la carretera sin ver algún auto cerca de donde ellos se encontraban.
- Bueno, nos ha dejado el primero, por lo que nos tendremos que ir en el segundo, pero mirando el lado bueno ese no estará tan lleno - respondió Akari mientras comenzaba a colocarse la peluca verde, que por cierto, odiaba.
- ¿Había un segundo autobús? - pregunto Koro y Akari sonrió nerviosa. Sentía como la sed de sangre de Koro y Nagisa se extendía hasta llegar a ella.
- Lo lamento si no le avise - dijo entre risas
- ¡Miren esta allí! - dijo Nagisa mientras señalaba el "auto" que se estacionaba frente a ellos.
- ¡Gracias! - agradecieron mientras entraban al vehículo, Nagisa acomodo sus cosas en uno de los compartimentos arriba de su asiento, mientras que Koro las dejo a su lado, no quería compartir asiento, por nada.
El auto comenzó a emprender su camino, avanzando lentamente mientras las puertas se cerraban; la mirada de Nagisa se posó fuera de la ventana observando atentamente lo que pasaba detrás de ésta, pero su mirada cayó en un punto fijo, tres chicos que corrían moviendo sus manos para alcanzar el vehículo.
- ¡Disculpe! - gritó Nagisa - ¡Hay personas que quieren subir! - volvió a gritar, pero el hombre no le hizo caso, Nagisa se puso de pie y camino hasta el hombre, le tocó el hombro y lo movió un poco.
- ¿Qué pasa? - pregunto de mala manera, Nagisa sonrió con preocupación y uso su tono de voz "tierno" para que el hombre le hiciera caso.
- Disculpe la intromisión - se disculpó inicialmente - Pero hay más personas que quiere subir y... - se quedo callado al mirar el sonrojo del hombre y al sentir como el auto paraba.
- Y-ya esta... - dijo algo nervioso el conductor.
- ¡Muchas gracias! - agradeció y al abrirse la puerta "ella" salió.
- ¡Chicos deberían correr si no se quieren quedar! - gritó Akari moviendo sus brazos desde uno de los ventanales del autobús.
- ¡Corran! - gritó, esta vez, Nagisa, los chicos se movieron un poco más rápido.
- ¡Muchas gracias por parar el auto! - dijeron un rubio y un castaño al llegar frente a "la" joven de cabellos celestes, Nagisa no les miro puesto que estaba más "preocupado" por volver a su asiento.
- No se preocupen por eso - dijo Nagisa al llegar a su asiento.
- ¡Vaya eso estuvo cerca! - grito un chico de la misma edad que los otros dos, pero su voz era inconfundible, una voz tan enigmática y... Hermosa; Nagisa se dio la vuelta y se encontró con los cabellos pelirrojos de, ni más ni menos que, Karuma.
- ¡Karuma-sama! - gritó Akari ilusionada
- Esto no puede estar pasando - musitó Nagisa sonrojado, ¿Él... en el mismo autobús?, ¿Estaba soñando?
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1era Corrección - 22/09/2017