Capítulo tres Terapias

521 Words
Megan* La siguiente semana mi madre se encargó de averiguar cuál era el mejor psicólogo de la ciudad, concertando una cita con él o al menos eso creía. Y aquí estoy en la sala de espera aguardando a que el Dr. Griffin me llame a su consultorio y ver que tiene que decirme.  Resulta que el doctor Griffin resulto ser doctora. Una señora mayor, que bien podría ser mi abuela, pero por ahora era solo mi psicóloga. Me conto que por mi situación iba a ser un poco más difícil para mí adaptarme a todo esto, porque yo no nací así, fue un accidente. Un muy desafortunado accidente. Dijo que por haber perdido la vista en una etapa en la que lo hice, era aún más difícil, que tena que atravesar por cuatro etapas: Shock: esta etapa ya la pasaste, el estado de desorientación y obnubilación, la etapa en la que te sentías desorientada y pérdida. Preguntándote porqué a ti, buscando un culpable. Efectivamente esa fue mi primera etapa en todo esto, me sentía perdida y sin una razón en la vida. La siguiente etapa es por la que estas atravesando ahora la depresión, es muy común y más a la corta edad en la que esto te sucedió. No tienes por qué sentirte mal es una reacción natural que no se puede obviar ni saltar. Casi estas terminando esa etapa, al venir aquí nos estás haciendo ver a todos que acabas de entrar a la etapa de la aceptación pero todavía nos falta mucho. Durante esta etapa aprenderás técnicas de desplazamiento, de comunicación, de estudio, laborales, como desplazarte en el hogar, deportivas y de ocio o entretenimiento, al salir de esta etapa podremos decir que tu autoestima está completamente restaurada. Y en el momento en el que tú puedas seguir con tu vida sin dejar que tu nueva condición te afecte lo veremos como el mayor de los logros hasta el momento. Pero como dije para ello nos falta mucho. Y para eso estamos aquí. Su actitud ante la vida me hacía ver que si podía, que iba a salir adelante. Seis meses de terapia pasaron hasta que por fin acepte completamente mi nueva condición, me costó acostumbrarme, después de vivir 17 años con una vista completamente normal y de un día a otro perderlo. Cualquier ruido por mínimo que fuera llegaba a mis oídos con una intensidad bastante alta, y aunque me empeñe en un principio a hacer todo por mí misma me era imposible, necesite de alguien que me guiara los primeros 4 meses, a partir de ahí ya me ubicaba más o menos en algunos lugares, con señales previamente establecidas, el conteo de pasos o simplemente con la ayuda de mi bastón. Aprendí Braille, buscaba todos los libros que pudiese encontrar, retroalimentaba mi mente cada que podía, le pedía a mis padre que me pusieran todo tipo de documentales, estaba habida de conocimiento, quien lo iba a pensar. De ser una chica rebelde a una come libros. Si se podía llamar de esa forma. Pero a partir de ahí haría lo que fuera.  Necesitaba y quería estudiar. 
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD