- ¿A qué te refieres? – Preguntó Ezra, aun más confundido que antes.
- Estoy diciendo que quiero evitar que recorras el mismo camino que yo, niño. Conozco ese camino sediento de sangre que quieres recorrer. Conozco el sentimiento de culpa que aun te corroe ¿Crees que no lo siento? Puedo olfatear como aun te pesa la culpa de lo que sucedió con el rey dorado… esperas hacer algo diferente. Marcar un nuevo destino, pero solo estás dispuesto a hacerlo por medio de un camino que te llevará a la muerte… cuando supiste que fue Damian Cross, quien asesinó a la chica, la sed de venganza se apoderó de ti… ¿Crees que no lo sé, muchacho? Puedo sentir la ira que fluye en tu interior. Soy el aspecto del trueno. Guardián de la guerra y la venganza. Y lo soy por una clara y específica razón… yo soy el espíritu mismo de la guerra y la venganza. Dediqué toda mi vida a ello y cuando finalmente entendí que no lo era todo, ya era demasiado tarde. Las criaturas que una vez juré exterminar con la excusa barata de proteger a mi nueva familia, se convirtieron en mi obsesión y finalmente terminé perdido en el tiempo, hasta que ya no volví a verlos… mis hijos, mi esposa, ninguno está muerto… todos trascendieron y se convirtieron en algo más. Se convirtieron en criaturas inmortales fortalecidas por la luna, pero ahora viven en el plano espiritual. Un plano al que solo tu padre tiene acceso. Un plano que está entre la vida y la muerte. El plano donde la fuerza mística coexiste con todas las cosas.
- ¿Por qué me cuentas todo esto?
- Porque sé cual fue la decisión que tomaste, pero las acciones que deseas tomar van totalmente en contra de esa decisión. Si sigues por ese camino, en lugar de aprovechar tu oportunidad para vivir, la vas a desperdiciar y terminarás muriendo igual. Todo será en vano…
- No lo entiendo… ahora resulta que le interesa lo que me suceda.
- Tienes razón, no debería interesarme, pero pese a lo que puedas creer, no soy ningún desalmado. Yo mejor que nadie sé lo que pasa cuando no aprovechas las oportunidades que tienes por culpa de las acciones que tomas… ya te lo dije, proteger a mi familia fue la excusa que usé para dedicarme exclusivamente a mi obsesión con la venganza, y al final, lo perdí todo de nuevo. No los volveré a ver, aunque no estén muertos.
- Dijiste que tu familia trascendió a algo más… ¿A qué te referías?
- Exactamente a lo que estás pensando muchacho. Ellos se convirtieron en algo más. Algo muy diferente a ti y a mí, pero al mismo tiempo muy parecido… creo que aquí los llamaban “Kitsune” aunque en realidad no existen ni en este, ni en ningún otro mundo… al menos eso dijo tu padre y le creo. Estas criaturas pertenecen al mundo espiritual. Son las únicas que pueden acceder a él además de tu padre… lo que trato de decirte es… las excusas que pongas para perseguir esa venganza en contra de Damian Cross, solo te llevaran al mismo destino que trataron de evitar. No desperdicies lo que ganaron aun a costa de un error.
- Basta de charla caballeros, la multitud quiere ver esos puñetazos – gritó el comentarista y anunció el comienzo de la pelea.
Ezra miró por un momento al rey del trueno y este no parecía especialmente interesado en pelear. Aquello le provocó enojo al muchacho y se lanzó a atacarlo en un movimiento muy rápido. Sus piernas rotaron una detrás de la otra casi como en un elegante baile y lanzó un combo de tres patadas, la primera en reversa con su pierna derecha, la segunda con el frente de su pie izquierdo aprovechando el impulso del giro y finalmente una segunda patada en reversa con su pierna derecha. Pero el rey del trueno ni se inmuto. Por el contrario, consiguió bloquear fácilmente haciendo una rotación de abajo hacia arriba con sus palmas, deteniendo y amortiguando todo el impacto con mucha facilidad.
Luego los pies del rey del trueno se movieron como si estuviera causando algún tipo de fricción entre imanes y se movió casi como si patinase por el cuadrilátero, para lanzar un sorpresivo golpe que alcanzó a desequilibrar a Ezra cuando tuvo que bloquearlo de último momento. El rey inmediatamente se aprovechó de esto para volver a atacar al tiempo que Ezra reaccionaba de manera eficiente para contraatacar.
Los dos lanzaron una patada, interceptándose mutuamente para provocar un choque que se hizo sentir incluso desde la pantalla. Todos estaban sorprendidos al ver a un Huargo que estaba por primera vez al nivel del nuevo Beta de la manada. Lo que no sabían era que este lobo era incluso más poderoso que él. Pero Virgeel tampoco estaba dispuesto a dejar al muchacho en ridículo. Solo quería probar sus cualidades para la batalla ya que al parecer tenía la intención de adoptarlo como discípulo.
Los movimientos del rey del trueno eran cada vez más rápidos y frenéticos, igual que los de Ezra. Los dos parecían estar tan parejos que, hasta ese momento, habían pasado casi cinco minutos y nadie sabía quién sería el vencedor en aquel combate. Ezra estaba comenzando a perder la paciencia y después de una increíble demostración de habilidad por parte del rey del trueno, se dio cuenta de lo que este hombre estaba haciendo.
Él sabía perfectamente que era mucho más débil que Virgeel. Sobre todo, después de ver la eficacia en cada uno de sus movimientos. No había giros, pivotes, rotaciones, ganchos, patadas ni ningún otro movimiento ofensivo ni defensivo que fuera desperdiciado. Parecía un profesional en el arte marcial de los Huargos. Un arte que pocos dominaban con tan alto nivel de perfección como el mismo Ezra o su madre, y todos los movimientos de este hombre incluso superaban el nivel de dominio del muchacho.
Entendió en ese momento la diferencia no solo de poder, sino de experiencia, ya que sabía que un domino como ese solo podías adquirirlo por medio del tiempo de empleo. Supo que había una diferencia abismal de habilidades para el combate y que no tenía oportunidades de ganar en contra de aquel hombre, aun sin usar sus poderes. Pero por algún motivo Virgeel no planeaba derrotarlo y de un momento a otro se dejó asestar un golpe que lo mandó fuera del ring, posicionando a Ezra como el absoluto vencedor.
Pero él sabía que se había dejado vencer y fue inmediatamente a reclamárselo.
- ¿Por qué hiciste esa estupidez? Estaba claro que eres más fuerte y mejor que yo en todo lo que haces…
- No puedo dejar en ridículo al nuevo Beta de la manada – dijo Virgeel con una sonrisa mientras se levantaba y se limpiaba el polvo – pese a lo que pueda parecer, no soy un loco desalmado… no es que considere que el rey carmesí es un amigo, pero a fin de cuentas es un aliado en quien se que puedo confiar y a quien por supuesto respeto… después de muchos años buscando un oponente que fuera realmente respetable, me topé con tu tío y con tu padre y ambos mostraron su valía sin siquiera enfrentarme. No necesito más motivos.
- Muy noble para alguien como tu ¿No lo crees? – Replicó Ezra con molestia.
- Mira niño, si deseas quedar humillado delante de todos los que siguen a tu tío, adelante, puedo patearte y dejarte tirado en el suelo llorando como el niño que eres… aunque supongo que no te hace gracia esa idea. Mejor déjalo así y si en verdad deseas seguir esa senda, entonces búscame después del festival. Al menos te enseñaré a ser lo suficientemente hábil para que, con esa fuerza que tienes, no acabes muerto, aun si tuvieras que enfrentarte a un dragón – terminó de decir y se marchó sin dejar que Ezra pudiera seguir hablando.
Mientras tanto, al otro lado de Winter Rose, en la colina donde estaba la familia Crimson, Jeargo y sus hijos habían observado todo el combate, sin perder de vista ni uno solo de los movimientos de Ezra, y mucho menos de Virgeel.
- Papá eso fue…
- Lo sé… se parece mucho a nuestro arte marcial – dijo Jeargo mirando a Vergeel y su segundo hijo lo miró más sorprendido.
- ¿Cómo es posible que dominara nuestro arte en tan poco tiempo? – Cuestionó Ethan.
- No lo es – dijo April – no se trata de que haya dominado el arte de los Huargos de la Rosa Carmesí. Lo que vieron fue su propio estilo, teñido de una sumamente vasta experiencia.
- Tu madre tiene razón – dijo Jeargo – el rey del trueno es una criatura un poco impredecible. Sus instintos son salvajes, muy por encima de los de cualquier Huargo, incluso más que los nuestros. Está acostumbrado a la guerra. A pelear a muerte y a moverse como si de ello dependiera su vida a la de los demás. Combina eso con su fuerza como aspecto del trueno y obtienes a un sujeto que incluso podría estar muy a la par conmigo y con Lucas. Creo que es el único de los reyes del que no podría decir con toda certeza que lo vencería en un combate mano a mano, usando todos nuestros poderes. Si bien el arte marcial del lobo danzante es una practica que solo tenemos aquí, y que fue perfeccionada por mi y por Becca, él tiene un estilo bastante similar. Podríamos llamarlo el arte del trueno danzante… ¿Se fijaron en sus pies cuando se movía? La energía cinética que provocaba era causa de la electricidad que irradia su cuerpo de manera natural. Esta electricidad, aun sin liberarla, le da una velocidad mucho mayor a la de cualquiera de nosotros. Combina eso con tu propio estilo de pelea, un estilo que no deja ninguna abertura, y obtienes a un Huargo imposible de matar y que está hecho únicamente para matarte… su único objetivo en este momento es matar a uno de los dragones y por esa razón no peleo con Ezra con la intención de vencerlo.
- ¿Así que viste a través de mí? – Preguntó Virgeel, apareciendo junto a ellos y todos lo miraron muy sorprendidos – no dejas de sorprenderme, rey Carmesí.
- Ni tu a mí, Virgeel – le replicó Jeargo – no eres la clase de sujeto impulsivo que hace las cosas solo porque sí… si bien eres un tipo impulsivo y adicto a la masacre, también eres un excelente estratega y un hombre sensato.
- Bueno… debo admitir que, tal y como dices, mi único motivo para pelear en serio sería matar a un dragón justo ahora, pero también me contuve para mantener la reputación del chico. Desde un principio era una batalla injusta para él y todos lo sabíamos. En especial él y yo… pero tal y como dices Jeargo… lo que limita o libera el máximo de mi poder, es la motivación que tengo para pelear y justo ahora mi única motivación para pelear así serían los dragones…
- ¿En verdad piensas tomar como discípulo a Ezra? – Preguntó Jeargo y él lo miró sorprendido.
- ¿Se oyó todo lo que hablábamos?
- No… es solo una de las tantas habilidades de mi Jeargo – le dijo April y Virgeel sonrió resignado.
- Puedo oír todo lo que sucede en Rumania. Sobre todo, después de despertar mi poder como aspecto. Las cosas cambian mucho…
- Ni que lo digas… pero sí, en esencia eso es lo que pretendo – respondió el rey del trueno – aunque, por supuesto él debe aceptar convertirse en mi pupilo… después de todo, depende única y exclusivamente del chico.
- Tienes razón… pero algo me dice que ya sabes la respuesta que te dará mi sobrino – le dijo Jeargo.
- Quizá sea lo mismo que me lo dice a mi… lo conoces bien, y yo, aunque no lo conozca…
- Te ves reflejado… tienes razón, Ezra se parece mucho a ti – le dijo Jeargo.
- Lo único que quiero hacer es evitar que cometa otro error que nos cueste caro… a este paso lo hará de nuevo. No estoy dispuesto a dejarlo, solo porque no tiene la guía correcta.
- ¿Dices que Lucas es un mal padre?
- Jamás dije ni pensé en eso – le replicó Virgeel – soy el menos indicado para juzgar si Lucas es un buen padre o no… supongo que también oiste esa parte, así que no te sorprendas…
- Pero aun así piensas que bajo el cuidado de Lucas, Ezra está siendo mal guiado.
- Y no es culpa de Lucas – dijo Virgeel – su trabajo es muy importante… y tal y como yo lo haría, está priorizando su tarea antes que enseñar bien a su hijo. No tiene tiempo de ser un padre que le enseñe lo necesario. Hasta ahora, él es el más importante de todos nosotros. Así que, no puedo exigir nada. Pero si puedo cumplir su rol.
- ¿Crees que puedes ser un padre para Ezra? Él sabe quién es su padre y no aceptará jamás que…
- No me mal entiendas… no quiero ser el padre del chico, mucho menos pretendo que él piense o se haga esa imagen – dijo Virgeel – la verdad es que yo si que no soy un buen padre… abandoné a mi segunda familia por mi estúpida obsesión con la venganza. Nunca estuve para mis niños cuando ellos estaban creciendo y tampoco los vi trascender. Para cuando me di cuenta ya fue muy tarde, pero no es tarde para él. No es tarde para que tenga una figura experimentada como guía que le enseñe cuál es el camino correcto que debe seguir… a este paso acabará muriendo tal y como se suponía que debía ser. Todo será en vano, pero si puedo enseñarle todo lo que aprendí durante mi caótica y bélica vida, entonces puedo hacer una diferencia y por primera vez, tal vez, enmendar uno de mis mayores errores… si… al final simplemente trato de redimirme por no ser el padre que mis hijos necesitaban… como dije, Lucas no es un mal padre, pero no es el que Ezra necesita justo ahora. Yo no pretendo serlo, pero al menos quiero guiarlo correctamente.
- Muy noble, para ser el aspecto guardián de la guerra y la venganza – dijo Jeargo con una sonrisa, más de satisfacción que de otra cosa.
- Ya sabes… puedo ser tosco, terco, testarudo, pero también soy un guerrero experimentado… no todo es guerra y venganza para mi… también hay tiempos de planificación y estrategia. También hay deseos de proteger a los más débiles de por medio.
- Y es por esa razón que fuiste elegido para ser rey – terminó Jeargo – disfruta de nuestro festejo. Mañana iremos a visitar a alguien a quien todos deben conocer.
Virgeel asintió y todos miraron a Jeargo confundidos. Entonces pasaron las horas mientras el festival se celebraba por toda Rumania con mucha emoción, hasta que finalmente llegó el amanecer para marcar el nuevo año. No sin antes hacer el brindis especial cuando el reloj llegó hasta la punta, marcando las doce de la noche. El fin de un año y el inicio de uno nuevo. Así como de una nueva era de caos y destrucción que pronto azotaría a todos los mundos.
Por la mañana, al cabo de unas cuantas horas, todos se reunieron con Jeargo en el bosque sagrado. Ezra fue el primero en llegar y que más interesado estaba en hacerse presente en el lugar. Entonces apareció Virgeel, quien al ver a Ezra sonrió ampliamente, porque justo como esperaba, el chico daría su respuesta en ese momento. Una respuesta que él conocía perfectamente, porque su simple presencia en el bosque sagrado era suficiente para responder a su propuesta.
- Buenos días a todos – saludó Jeargo – gracias por haber venido. Los convoqué porque hay alguien a quien deben conocer, pero antes me gustaría saber la respuesta que tienes para darle al rey del trueno, Ezra – el muchacho lo miró sorprendido y Jeargo sonrió.
- ¿Y bien? – Cuestionó el rey del trueno.
- Eres… no me agradas – le dijo Ezra.
- No te pregunté eso – replicó el rey con una sonrisa torcida.
- Sin embargo, reconozco que carezco de la experiencia de la que gozas… reconozco que estoy sediento de venganza y que deseo matar con mis propias manos a Damian Cross… lo cual podría ser un problema. Es un camino verdaderamente intrincado y en lugar de aprovechar mi oportunidad para vivir, podría terminar desperdiciándola…
- Le estás dando muchas vueltas al asunto, niño. Di ya cuál es tu respuesta – exigió Virgeel y Ezra lo miró enojado.
- Te ofreciste a entrenarme ¿En verdad pretendes hacerlo?
- ¡No! – Exclamó él – pretendo convertirte en el guerrero invencible que debes ser para poder aprovechar la oportunidad de vivir que te fue concedida a costa de tu error.
- ¿Seguirás recordándome eso? Ya sé que fue un…
- Te lo recordaré hasta el día de tu muerte, y espero que ese día no llegue a causa de Damian… lo haré para que nunca olvides la razón por la que peleas… para que nunca olvides lo que está en juego y lo que se sacrificó para que estuvieras en el momento y lugar exactos… dicho eso ¿Aceptas?
- Acepto – dijo Ezra de mala gana y Jeargo y Virgeel sonrieron ampliamente por igual.
- Dicho eso, síganme por favor – pidió Jeargo y enseguida todos caminaron detrás de él hacia una zona del bosque sagrado que nadie había visitado jamás.
Pasaron por otra cueva similar a la de la entrada y finalmente llegaron a otro bosque. Uno que por un momento parecía desolado y muy siniestro, pero enseguida cobró vida de manera maravillosa. Cheryl se quedó mirando a todos lados, sintiendo la misma presencia que Tyler y los demás estaban sintiendo en ese momento. Una presencia cuyo dueño no conseguían ver por ninguna parte. Entonces una voz se hizo presente, resonando en los oídos de todos y solo el rey del trueno alcanzó a ver al dueño de aquella voz.
- Bienvenidos – dijo la voz.
- ¿Quién eres? – Cuestionó Virgeel mirando en la dirección de la que provenía la voz, logrando ver a una criatura parecida a un dragón, enrollada alrededor de varios arboles y reposando sobre el suelo y una enorme roca.
- Vaya… tus sentidos están muy bien desarrollados – dijo aquella voz y él le miró con recelo.
- Años de experiencia, tratando con criaturas que se ocultan en las sombras y hacen uso de las más viles artimañas para eliminar a sus presas… acabas aprendiendo a ver lo que no se ve – dijo él – volveré a preguntar ¿Quién eres?
- Tranquilo Virgeel – le dijo Jeargo, acercándose a la criatura, quien finalmente salió a la luz y se dejó ver para luego tomar una forma humana – no es nuestro enemigo.
- Es un dragón, todos son nuestros enemigos – replicó Virgeel muy molesto.
- Ese pensamiento tan bárbaro no te llevará a nada bueno – dijo la voz – no todos somos malos… incluso dentro de la montaña quedan tres dragones que no están participando de las acciones de Primal y el resto de mis hermanos.
- Aguarda… ¿Tu eres?...
- Así es Ezra. Soy Merlín. El antiguo dragón aspecto de la vida.
- ¿Antiguo? – Cuestionó Cheryl muy sorprendida.
- Así es querida… ya no soy más el aspecto de la vida – dijo Merlín con una sonrisa mientras se acercaba a todos – dejé de serlo en cuanto tú naciste – añadió mirando fijamente a Cheryl – la fuerza mística eligió a un nuevo aspecto de la vida y también eligió al futuro aspecto de la muerte, pese a que Morgana y yo, quienes antaño seriamos los guardianes de estos aspectos, seguimos vivos.
- ¿Por qué? – Cuestionó Cheryl, casi afligida por Merlín.
- Morgana y yo, al igual que el resto de mis hermanos corruptos, hicimos algo que no debimos haber hecho jamás. Algo que no tiene perdón.
- Alteraron el equilibrio – dijo Virgeel tomando aire y tranquilizándose por un momento.
- Así es, amigo mío… cuando Morgana y yo fuimos engañados por Primal y los demás, rompimos la regla de oro de la fuerza mística… y aunque fuéramos inocentes por haber sido engañados, eso no cambia el hecho que perturbamos el equilibrio de maneras catastróficas… el inicio de las guerras místicas, las muertes de miles de mestizos, el ciclo de reencarnación de mi hermana, el mío y el del único hombre capaz de detenerla con mi ayuda, así como la división dimensional que provocó la creación de diversos mundos… todo fue culpa de Morgana y mía. Ambos bajamos a un mundo al que no debíamos bajar… ella se involucró en la guerra entre los Lycans y los mestizos, se enamoró de Arturo, yo fui enviado a traerla de regreso, la dimensión fue dividida y ella fue persuadida de que Arturo la engañaba. Al final, una vez que la dimensión estuvo dividida, ella era capaz de traer a criaturas místicas a su mundo… criaturas a las que llamamos Darkers porque no podíamos explicarles lo que realmente eran… eso hubiera dañado más y más el equilibrio. Al final terminamos asesinándonos mutuamente los tres en un ciclo que solo tuvo fin cuando le entregué mi responsabilidad de detener a Morgana, a Jeargo. Ahora la mitad de su alma permanece viva en un lugar muy parecido a este, pero ella ya no es el aspecto de la muerte. Dejó de serlo en cuanto fue desterrada de la montaña. Lo mismo pasa conmigo y eventualmente tendré que dar mi vida para que dos prospectos asciendan como los nuevos guardianes del conocimiento y de la Luna. Ya que los aspectos que nacieron fueron siete, pero debido a mi existencia, para no alterar el equilibrio, la fuerza mística solo nos reemplazó como aspectos de la vida y la muerte en lugar de reemplazarlos a ellos. El poder de la vida y la muerte es mucho más importante y es por eso que es tan importante revivir a Nick. Una vez que él asuma su papel, la verdadera batalla comenzará… Jeargo me ha dicho que ya vieron de cerca a los dragones, pero puedo asegurarles que lo que vieron fue ni la mitad de temible de lo que realmente es el poder que tienen mis hermanos… se acercan tiempos muy difíciles… el espacio-tiempo está fracturándose cada vez más… supongo que puedes sentirlo ¿No muchacho? – Preguntó mirando a Tyler y este muy sorprendido asintió – el caos y la destrucción pronto reinará. Cuanto más se fractura el equilibrio, más poder tienen los dragones… de los doce mundos creados, cuatro de ellos son extensiones de los aspectos… todos coexisten a la par con el resto. El mundo de los muertos al que solo podrá acceder Nick. El mundo de los vivos, cuya energía necesaria para mantener la vida está bajo el control de Cheryl, el espacio-tiempo que está bajo el dominio de Tyler y, por último, el mundo espiritual, cual solo puede acceder el rey del dominio, o sea, Lucas. Aunque supongo que tu ya sabes un poco sobre este mundo ¿No es así Virgeel? Después de todo hablaste de los Kitsune, y antes que preguntes como es que lo sé, Jeargo escuchó toda la conversación y vino a preguntarme apenas pudo… los Kitsune, al igual que los dragones y ahora unos pocos Huargos, entran en la categoría de animales místicos supremos, o también llamados celestiales… los Kitsune son criaturas espirituales que habitan entre el mundo de los vivos y el de los muertos, pero no suelen visitar ninguno de los dos a no ser que tengan un objetivo en específico. Son criaturas muy poderosas, tan poderosas como los dragones mismos y nacieron para evitar que el equilibrio se fracturara con la misma rapidez con que lo hacía. Básicamente es gracias a los Kitsune que aún tenemos existencia…
- ¿Pero…? – Cuestionó Virgeel, intuyendo que había algo más en todo lo que estaba diciendo.
- Virgeel… lamento tener que decirte esto – dijo Jeargo – tu mundo fue destruido – la mirada de Virgeel se llenó de terror al oír sus palabras y lo único que puedo pensar fue en su esposa e hijos.
- Aguarda… si mi mundo fue destruido quiere decir que… ¿Mi esposa y mis hijos…?
- No… puedes estar tranquilo – dijo Merlín – si bien tu familia trascendió como Kitsunes, son de los más antiguos que hay y por ende son los más fuertes… ellos sobrevivieron a la ola de energía residual negativa que arrasó con tu mundo y con los otros cuatro. Ahora solo quedan los cuatro reinos primordiales, es decir el reino de los muertos, el de los vivos y el espiritual y el espacio-tiempo, que a su vez coexisten en todo y en todos los mundos, y las tres dimensiones principales. Esta, el mundo místico y el mundo de Tyler. Todo es obra de los dragones, al final, lo único que desean es fracturar el reino del espacio-tiempo, tanto como puedan, para unir a los mundos restantes por medio de brechas… cuando eso suceda, todo se volverá un caos. Habrá muerte y destrucción por todas partes. La verdadera guerra habrá comenzado… les digo todo esto porque va siendo hora que comiencen a preparar a su gente… el mundo de Tyler también será destruido, así que te recomiendo traer a todos tus lobos a este mundo, porque al final solo podrán conectar dos dimensiones sin provocar su propia destrucción. El equilibrio está totalmente fracturado y ahora ellos pueden hacer casi lo que quieran.
- Para, para, para tu tren – interrumpió Tyler - ¿Estás diciendo que mi mundo también caerá? ¿Estás jugando?
- ¿Te parece que quiero jugar con algo así, Tyler? – Cuestionó Merlín y el muchacho lo miró con pavor.
- Es cierto – dijo Virgeel – no está jugando… todo es cierto – su mirada de pánico no había desaparecido - ¿Qué pasó con mi esposa y mis tres hijos?
- Ellos fueron transcendidos por la fuerza mística misma. Los Kitsunes han existido desde siempre, pero los doce originales desaparecieron cuando mi hermana y yo fuimos desterrados y los dragones hicieron lo que les dio la gana. Entonces la fuerza mística trajo a cuatro nuevos Kitsunes. Tu esposa y tus tres hijos fueron ascendidos hace varios centenios para darle contener la energía negativa que arrasaba con los cuatro mundos restantes, para darle tiempo a Jeargo y a Lucas de encontrarte. Ellos eran lo único que evitaba que fueras consumido por los residuos negativos.
- Entonces… ¿Todo este tiempo ellos…?
- Estuvieron protegiéndote Virgeel – le dijo Merlín.
- ¿Cómo sabes todo esto? – Cuestionó el rey del trueno en un tono de incredulidad.
- Puedes dejar que ellos mismos te lo digan – le respondió con una sonrisa y de la nada sintieron un estruendo de energía. Un aura muy poderosa se dividió en cuatro pedazos de igual tamaño hasta formar bolas de energía que acabaron por adquirir formas humanas.
Pero no eran formas humanas comunes y corrientes. Eran las formas hibridas de los Kitsunes. Tenían orejas y colas y al haber vivido varios centenios, la que parecía ser la esposa del rey del trueno, tenía ocho colas, mientras que sus hijos tenían cinco, cuatro y tres colas. Todos rebosaban de un aura impresionante y casi parecían irreales. Incluso fue imposible que Virgeel los tocara, ya que ellos eran espíritus.
- ¿Amelia, Brandon, Malia, Kalium? ¿En verdad son ustedes? ¿Por qué? ¿Por qué no puedo tocarlos? – Cuestionó el rey del trueno entre sollozos de frustración mientras su rostro se llenaba de lágrimas.
- Cariño… hace tanto que no estábamos los cinco juntos… extrañábamos que pudieras vernos, pero teníamos mucho trabajo que hacer, igual que tu…
- Yo… lo lamento… los dejé ir. No supe en qué momento, pero los dejé ir, todo por mi obsesión con…
- ¡No! – Exclamó la mujer con una sonrisa amable y dulce – nosotros lo decidimos y lo hicimos porque creímos fielmente que era lo mejor… los niños siempre entendieron que estabas tratando de hacer de ese mundo un lugar mejor para ellos, y finalmente cuando esa extraña fuerza nos dijo toda la verdad, decidimos ayudarte… llevas muchos años culpándote y culpando a tu obsesión por la venganza, pero nunca fue eso lo que te alejó de nosotros… fuimos nosotros quienes tomamos esa decisión para ayudarte.
De pronto, los cuatro se hicieron físicamente palpables. Ya no eran solo espíritus. Una forma que Virgeel podía tocar y los cuatro no perdieron el tiempo ni dudaron en abrazar al rey del trueno mientras este se hallaba entre lágrimas de aflicción y confusión.
- Somos espíritus y no funcionamos de la misma manera que tú, pero por breves periodos de tiempo, al menos por ahora, podemos volvernos físicamente palpables… aquí estamos cariño… somos tu familia y siempre hemos estado cerca de ti, aunque no lo notases – le dijo la mujer mientras ella y sus hijos le abrazaban – dedicamos nuestras vidas a cazar hombres lobo y vampiros, para hacer de nuestro mundo un lugar mejor, hasta que nacieron nuestros hijos. Decidí que aun tenía trabajo por hacer y no expondría a mis niños a ningún riesgo. Esta fue la mejor opción. Perdóname por no decírtelo, cariño… no tuve tiempo para considerarlo. Acepté en cuanto tuve la oportunidad, con tal de salvarte.