El mismo día Chicago Olivia Las palabras de Texas me acorralaron, porque lo lógico hubiese sido defendernos desde el inicio contra esos sujetos, el problema radicaba más allá de exponer a los civiles a un tiroteo, también se sumaba un atenuante, somos oficiales encubiertas de la DEA, nadie debe conocer nuestra identidad y el hecho de tirar del gatillo era como dejar un rastro, podían ubicarnos por medio de una bala, el círculo se cerraría descubriéndonos, tampoco sabíamos si nos jugaría en contra, no teníamos idea quien rayos estaba tras esa persecución, solo existía el instinto por sobrevivir, por escapar de esos hombres con vida. No obstante, el panorama no era alentador, esos desgraciados nos perseguían sin tregua exponiéndonos a morir en el intento por huir, incluso escuché la al

