Carly estaba en silencio mientras conducía, su atención en la calle. A pesar de que la emoción de tener allí a su hija la inundaba, era consciente de que debía mantenerse concentrada en el camino. Mandy, sentada en el asiento del pasajero, la observaba con atención. La joven había estado buscando a su madre biológica durante ese último tiempo y finalmente la había encontrado. Este momento era casi surrealista para ella. — Nunca imaginé que te encontraría después de todo este tiempo— confesó Mandy en un susurro, interrumpiendo el silencio. Carly se giró hacia ella, su corazón latiendo fuertemente. —Estoy aquí, cariño. Siempre estuve aquí... La joven la observó con ternura, consciente de que su madre había tomado una difícil decisión al darla en adopción. —No sabes cuánto significó p

