Me llevas a lugares que destrozan mi reputación, Manipulas mis decisiones, Nada me detiene. (...) Si perdemos nuestras mentes, y lo llevamos lejos, Se que estaremos bien. > Adrien. La primera vez que sostuve a mi primer hijo, me sentí realmente nervioso. Sentía que era demasiado frágil y que terminaría por romperlo; esa sensación solo la había sentido una vez antes. Pero eso fue después de la apuesta. El día que le regale el brazalete a Eliane, ella seguía sin querer saber nada acerca de mi. Lo que había hecho era estar afuera de su casa con un ramo de peonías envueltas en un pliego de periódico y el brazalete en su estuche. Creo que lo más complicado que hice aquel día fue encontrar las malditas peonías. Recorrí media ciudad en busca de estas, y no había logrado conseguir ni

