JESSE P.O.V
Me encantaba mi nuevo tatuaje, estaba en mi rancho trabajando con mis hombres con mi pecho descubierto y el sudor corriendo, pero eso no importaba, cuando Gina, mi ama de llaves a la que considero como a una abuela, nos trae limonada helada y bizcochos.
— Gracias Gina — digo abrazándola y esta ríe — Ay niño Jesse, parece que tienes una admiradora secreta — dice tomándome con la guardia baja.
— ¿Que quieres decir? — pregunto soltando el agarre que tengo sobre ella — Nada, nada que deba preocuparte niño, solo ignora a esta vieja — dice alejándose de mi, me encojo de hombros al no entender nada de la situación y regreso a terminar de cargar las pacas de heno y voy a guardar los caballos de carga, mis 4 percherones .
— Anastacios, Hércules, Zelda y Atena, vamos a su corral — digo mientras les doy un par de toques a cada uno y los meto a su establo, siempre me gusto la mitología griega y la celta, por eso los nombres de mis caballos, me encargo de que tengan buena comida y me voy afuera.
Observo a mis hombres terminar el trabajo del día y sonrío, me quito mi sombrero y de pronto un flash de una chica se viene a mi mente con su grito de desacuerdo.
— ¿Ves Lindsay? Te dije que no funcionaria, todos creen que soy menor — recordar aquello me ponía duro como una roca y lo peor, sabia como se llamaba la chica, Josie, tenia todo el físico de una preparatoriana, con su cabello castaño largo llegando a mitad de su espalda, sus ojos oscuros y el toque de su mano a mis brazos, mientras decía inocentemente que entendía de donde venia mi apodo.
CARAJO, ¿es que piensas?, ¿te la quieres coger? — dice mi yo interno
No lo se, solo se que es bien linda y es legal, ¿cual es el problema? — respondo
Estas jodido, viejo — dice mi otro yo
Sonrío de nuevo y entro a mi casa, donde Gina esta en la cocina cantando una canción country de Dolly Parton, de esas clásicas que escuchaban mis padres y mis abuelos, bueno, yo también he escuchado pero ver a Gina cantándolas es otro nivel, e quito el Stetson y lo cuelgo y entro a la cocina.
Las imágenes de el futuro que pude haber tenido aun me abruman, Rosaline y yo con una guardería de niños en casa, verla cocinando y moverse por la casa con música mientras bailaba para mi, su risa haciendo eco en cada rincón, sus gemidos en mis oídos, su llanto y todo lo que era ella , me embargaba, y después de ella, ya no, no mas, ya no podía imaginarme con nadie mas, ella me había conocido había tocado la fibra de mi ser y ella se había metido bajo mi piel para dejarme con heridas sin reparar.
Si, ella que había sido mi mundo no me consideraba suficiente para estar en su futuro, nadie mas me consideraría digno de pasar el resto de su vida a mi lado.
Sacudo mi cabeza ante tales pensamientos embargado por e peso de las palabras de mi hermanita menor, ella era todo lo que tenia de imagen de una buena mujer, lastima que fuese mi hermana, JODIDO BASTARDO AFORTUNADO de Keith, me quito a mi hermanita.
Pero, el, el había cambiado por ella, eran felices juntos, mientras que yo aun me retorcía de dolor por lo que había sido mi pasado, quería sanar pero lo hacia haciendo daño y haciéndomelo mas a mi, tenia 28 años y en un par de meses mas tendría 29 mas cerca de los 30, Jessie, en cambio tenia apenas 20 y ya estaba en la jugada, Drew ya estaba avanzando con Kyllie y Mikel con su novia Ashley.
Y yo, el mayor de todos solo y vacío.
— Gina, ¿que quisiste decir con lo que tengo una admiradora secreta? — pregunto acercándome a ella en la cocina, esta sonríe y me mira de soslayo — Hmmm, ya que insistes te lo diré — dice mientras toma una toalla de cocina y seca sus manos.
— Tu madre, me llamo hace un rato para contarme que una chica con apariencia de jovencita de preparatoria junto a dos niños y otra mujer fueron a su casa a preguntarle sobre ti — dice
— Una chica con apariencia de preparatoriana ¿dices? — pregunto y ella asiente — Con DOS niños, Jesse — dice al ver que estoy algo determinado, yo me encojo de hombros — ¿Que pasa con eso? — digo.
— Hmm, nada, solo que no hagas nada de lo que luego puedas arrepentirte ¿ok? — dice y yo rápidamente subo las escaleras hasta mi habitación y me meto al baño y tomo una ducha.
Así que dos niños ¿eh? — comienza la diatriba en mi mente
Eso parece, pero no importa, ¿son acaso de ella? y si lo son ¿cual es el problema? — pregunto frotando mi cabello.
Ninguno, creo, la cuestión es que no te vayas a encariñar, eres sensible con eso — dice
Hmm, ya no importa supongo, las personas están para herir o para sanarnos, me quite mis botas, mis pantalones y entre a mi ducha, deje que el agua lavara mis preocupaciones y mientras lo hacia, recordaba la sensación que me dio el toque de aquella chica, era tonto si no iba a por ello, hacia demasiado que no sentía tantas cosas en un solo toque.
Me iba a rendir, pero no iba a soltar mis riendas, yo mismo me controlaba, no iba a dejar que una mujer volviera a tener ese poder sobre mi, NO mas.