Capítulo 26.

1344 Words

NARRADOR. Julián llevaba dos días huyendo. El motor del coche había empezado a fallar la noche anterior, y tuvo que abandonarlo en un callejón industrial al borde de Calgary. Desde entonces no había hecho otra cosa que correr, esconderse y arrastrar el miedo como una segunda piel. El barrio donde se metió era un basural urbano: casuchas de madera podrida, almacenes cerrados, contenedores oxidados y montañas de desperdicios que apestaban a gasolina, comida podrida y orina. El tipo de lugar donde nadie mira dos veces. Las gemelas lloraban, empapadas, con la cara roja de hambre. Julián las zarandeó, intentando calmarlas. —Cállense —gruñó, con la voz tensa—. Cállense o nos van a encontrar. No servía de nada. Eran bebés. Lloraban porque tenían hambre y frío, porque no entendían por qué las

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD