Capítulo 8.

1079 Words

POV ÁNGEL Los días después del incendio fueron una sombra interminable. La parroquia, reducida a cenizas, era un recordatorio constante de mi fracaso. El lugar que había sido mi refugio, mi hogar y el corazón del barrio, se había consumido entre las llamas como si Dios mismo me hubiese señalado con su dedo. Los vecinos, conmovidos, se acercaron a ofrecerme ayuda. Mujeres que apenas tenían para alimentar a sus hijos me llevaron pan y café caliente. Hombres que nunca habían cruzado el umbral de la iglesia me ofrecieron herramientas y manos para reconstruir. Pero yo no sentía consuelo. Doña Ágata, como siempre, me abrió la puerta de su casa. —Aquí estará seguro, padre —me dijo, con esa voz firme que no admitía discusión. Dormía en una cama sencilla, pero el descanso no llegaba. Pasaba la

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD