Admito que me tomó por sorpresa el hecho de que ese Hugo Gómez fuera el de la entrevista, pero más que a mí, sé que había tomado por sorpresa a Megan. Lo veía en su rostro, en su expresión. Le di su espacio porque el hombre parecía necesitar hablar con ella con urgencia, a pesar de que para Megan ya había terminado la charla. No podía decir que no fuera de mi agrado, no lo conocía de nada, pero su comportamiento dejaba mucho que desear. Esperé fuera, al igual que los demás, mis amigos, quienes me miraban como si quisieran alertarme de que algo pasaba o había pasado entre ese hombre y Megan. Luego ella misma se iba a arrepentir por no ser más discreta, no le gustaban los rumores, que hablaran de ella o que la gente pensara que la conocía, era muy exigente en cuanto a eso y no la culpaba

