Quería rogarle que me amara, pero ella ya lo hacía, quería suplicarle que me amara más que a él, que se le hiciera más difícil su elección, que…dudara al menos por un segundo en elegirlo a él, porque yo también era una buena opción, porque yo también la amaba y ella a mí. Pero acababa de elegir y todo lo que me dejaba era la sensación de que perdí ante alguien más, la sensación de no ser la elección correcta y que había alguien mejor que yo. Y ciertamente él tenía que ser mejor que yo, a lo mejor en muchas cosas, a lo mejor él nunca hubiera dicho una sola palabra sobre Megan ni la hubiera puesto en esta situación en la que ella se encontraba ahora. A lo mejor él era mejor y ella merecía algo mejor, lo mejor de todo, alguien mejor que yo. Lo merecía a él. Megan se marchaba con un con

