Elizabeth veía atentamente a ese cachorro de husky que Octavius trajo el cual ahora estaba cerca de su pierna. Ella de inmediato lo cargó y al instante pudo ver sus ojos grises brillantes. Cuando ella se dio cuenta de eso, hizo una expresión sorprendida en su rostro pensando: «¿Harald?» exclama Elizabeth en pensamientos mientras Harald convertido en un cachorro movía su cola ladrando. Horas atrás: castillo Blakewood —La única forma que puedas entrar a un dominio infestado de hechiceros, es convirtiéndote en un animal mágico —comenta Octavius cruzándose de brazos, mientras se encontraban sentados en la sala. —¿No me detectarán? —pregunta Harald con cierta suspicacia porque él no confiaba demasiado en Octavius, ya que él realmente no era amigo de nadie. —No, los animales mágicos son jus

