En mi vida me hubiera imaginado que con Diego terminaríamos de ésta manera. Aún recuerdo el primer mensaje erótico que le envié; pensar que todo comenzó con un simple juego y ahora... ahora mi piel que ha probado sus besos y sus caricias, se ha vuelto completamente adicto a todo lo que él le brinda. Nunca viví la experiencia de acostarme con un hombre que deseara tanto y estuviera tan lejos de mi; y vivirlo fue fascinante. Su manera de hacerme el sexo es tan apasionada y salvaje, que hace que no quiera dejar de sentir como hace de mí lo que desea. Aún recuerdo cada noche en la que al acostarme y cerrar los ojos, podía sentir como cada parte de mi piel se erizaba con imaginar y hasta vivenciar, las innumerables formas en las que me penetraba fuerte, duro y salvaje; haciendo que mi p

