-¡Me dejó en ridículo!- me gritaba mientras tomaba con fuerza mis brazos y yo luchaba por zafarme de él.-
No, a todos les encantó el poema. - Para mí suerte (creo) el resultado fue mucho mejor que el que esperé. Si bien con todo esto busque vengarme de Diego, que se sienta humillado, que evidentemente lo hice,no me espere jamás que a laa personas les gustará tanto lo que hice.
- ¡Ese no era el que debía leer!-
- Lo sé, es que a último momento me decidí por ese otro y bueno es evidente que a los presentes les encantó. No entiendo por qué a usted no. - su rostro era un poema ¿Existía hombre más sexi y deseable enojado? La respuesta es positiva y lo tengo frente a mis ojos.
- ¿Por qué a mí no? ¡Me estás tomando el pelo? ¡Leiste uno erótico¡me explico? E RÓ TI CO. Cómo fuiste capaz de hacerme una cosa así, ¡me humillaste!- ¿Lo ven? Fue mejor de lo que esperaba el resultado.
- Bueno, de qué se molesta si eso es lo que ha hecho desde que me vio entrar por la puerta del aula: humillarme, despreciarse, exponerme ante todos mis compañeros, desacreditarme. No se porque se enoja tanto si al final a los presentes les fascinó. Es más, ¿No vio como lo ovasionaban? Por lo que no le he hecho nada malo. -
- ¿Qué quiere? ¡Digame qué tengo que hacer para que me deje en paz, para que se valla. No la aguanto más! - es increíble como de un momento a otro vuelve a marcar la diferencia entre los dos, el docente y yo alumna.
- ¿Qué quiere decir con eso? -
- Quiero que deje mi materia y la curse en otro instituto. - ¿Qué? Me espere todo menos que me exigiera que me baje de la materia ¿Que le pasa a este tipo? ¿Tan personal se lo va a tomar?
- ¡¿Qué? No!. -
- Sí. Madure tiene 25 años no 15. -
- Mire, esta conversación es inútil. Piense, diga y haga lo que quiera porque yo, no pienso abandonar. Lo lamento.
- No me importa lo que piense, exigo que de inmediato pida la baja de mi materia porque va a ser lo mejor para ambos.- ¿Pero que carajo estaba diciendo este tipo? Se lo veía desencajado, nervioso, temblando ¿De miedo, de bronca? No lo sé. Primero me pareció que estaba enojado pero ahora dudo mucho que lo este porque se lo ve desesperado ¿Tanto lo afecta verme tan cerca? ¿Será que no le soy tan indiferente como él quiere hacerme creer?
- no pienso solicitar la baja y me parece que está haciendo un espamento con todo esto. Si, es cierto que leí otro poema en vez del que prepare en su clase bajo su supervisión, pero no lo hice quedar mal ¿Porque le cuesta tanto aceptar que a la gente le gustó lo que en un principio elabore para dejarlo mal parado? Mire, me salió mal la jugada. Ahora todos lo aman. Además, tampoco utilice palabras o términos obsenos. Por lo que deje de hacer un problema de todo.
- No me interesa lo que creas en este momento porque yo solo se que no podemos seguir compartiendo el mismo aula. Te vas, no se diga más yo mismo solicitaré a la rectora tu baja. - ¿Pero quién se cree que es? Esta herido en su dignidad, no lo entiendo si todos lo felicitaron mi poema le trajo méritos. Y ahora me amenaza con solicitarlo baja ¿Quien se cree que es?
- Sabe que, ¡No me rompa mas los ovarios! Le guste o no le guste yo no me bajo ¿Me entiende? NO ME BAJO. ¡Chau! -
No queria escucharlo más así que tomé mis cosas e hice ademán para irme ya que estaba furiosa, pero al abrir la puerta y encaminarme a las escaleras haciendo oídos sordos a sus reclamos, es que de un momento a otro vuelve a sujetar mi brazo y a empujones nos encierra, nuevamente, en el aula.
. . .
No se cansa de molestar, no se cansa de hacerme la vida imposible? Nunca ninguna mujer me ha ocasionado tales problemas. Lo mejor para ambos es que ella desaparezca, abandone la materia. Solo así todo volvera a la normalidad y si ella no lo acepta yo mismo haré hasta lo imposible para que se vaya o la saquen de mi materia, no la.quiero más cerca de mí.
Me enoja observar como no le importa en lo más mínimo todo lo que hasta acá ha pasado. ¡Dios, que mujer mas terca! Encima se va dejándome como un estúpido parado aquí en el laboratorio. ¿Qué querés Camila Ayala? Sin más la seguí porque no iba a dejar que me dejara con la palabra en mi boca. Necesitaba que tomara conciencia de sus actos, porque estaba poniendo en riezgo mi intachable curiculum.
- ¡Ya le dije que no dejare su materia y le advierto con que si sigue amenazándome con sacarme de ella yo voy hace Elo imposible por volverle la vida un infierno. -
- ¿Me estás amenazando? -
- No, le estoy advirtiendo usted me jode yo lo jodo más ¿Fui clara? -
- sos una descarada ¿Como podés decirme eso sí sos vos la que llevas años ostigandome? ¿Cómo podés ser tan cínica de amenazarme con hacer de mi vida un infierno?No tenés cara, ni desencia ni vergüenza. ¿O te tengo que recordar cómo te me ofrecias en cada mensaje que me enviabas? ¿Tengo que nombrarte todos y cada aunó d ellos problemas que me has ocasionado desde entonces? Ya volviste mi vida un infierno y ahora exijo que me dejes tranquilo de una vez.-
- ¿Sabe que? Me voy. - no iba a permitir que se fuera y ganará una vez más. Camila debía comprender que sus actos tienen consecuencias y que no puede hacer lo que se le antoja donde quiera, exponerme, dejarme en ridículo ante tantas personas. No me importa si les gusto o no su trabajo porque no fue lo que yo corregí. Se estaba marchando dejando con la palabra en la boca pero no lo voy a permitir.
- ¡Decíme que carajos queres? - - Nada. -
- ¡No, exijo que me digas ya que buscas. Qué queres conmigo. Por que no has dejado de mandarme mails, de acosarme ¡No entendes que si no te contesto es que no me interesas en lo mas mínimo? ¡Acaso sos estúpida?
- Ya terminó? - en sus ojos ya no se podía vez el disfrute de lo que había hecho. Su mirada eran cuchillas atravesando me sin piedad, desgarrandome la carga sin anestesia. Sus ojos eran puñaladas frías en el alma.
- ¿Qué? -
- Adios. -
- ¡Dios, dame pasiencia! -
No, esta vez sere yo quien ponga el punto definitivo. Es hora de terminar con esta obsecion suya.
- Terminemos con esto!
. . .
- ¡Dios, me está besando!