21. ¿Por qué quieres hacerlo? Manolo En cuanto salgo del concesionario, saco mi teléfono para marcar el número de Lily. No tarda mucho en contestar afortunadamente. —¿Hola? ¿Manolin? –jajaja, esta chica suele llamarme de esta manera, aunque no me quejo. Ahora es como una pequeña hermana y se porta igual que Camila. —Necesito tu ayuda. Me gustaría invitarte a comer. –el silencio es lo que sigue a mis palabras. —Ajá, si, yo también estoy muy bien, gracias por preguntar. –el tono sarcástico con el que me habla, me hace darme cuenta de mi falta de educación. —Lo siento, vuelvo a empezar. –carraspeo un poco y comienzo de nuevo —Hola Lily, buenos días. ¿Cómo estás? ¿Será que podemos vernos hoy? Me gustaría invitarte a comer. –escucho que suena una risita a través de la línea. —Mucho

