96. Tóxica y posesiva Lily Abro los ojos y esbozo una sonrisa. La plenitud que siento en estos momentos es algo que no recuerdo haber experimentado antes. Nuestra crisis matrimonial duró demasiado tiempo y espero que haya sido la primera y la última. Volteo al lado de mi cama, sin embargo no lo veo. Me enderezo y trato de escuchar el sonido del agua de la regadera, pero no hay nada. Solo silencio. Me levanto y me enredo en la sábana y entonces me doy cuenta del desastre que hicimos. Jijiji. Fue un buen encuentro. Camino por la habitación buscando mis cosas para salir a buscarlo, cuando veo una nota en la mesa del peinador. «Salí a comprar algunas cosas. Date un baño pero no te vistas. Quiero tu hermoso cuerpo desnudo recorriendo nuestro hogar. No te preocupes, la persona

