Matías. Mientras espero a que Kezi se duerma oigo el agua de la ducha, sonrío porque sé que algo super espectacular me tiene preparado, hasta ahora no me ha dicho cosas así de que tiene una sorpresa o algo por el estilo, pero sé que se esta esforzando en nuestra vida intima así como yo me esfuerzo de ser un hombre tierno y atento; miro a Kezi que se rasca la cabeza mientras toma la mamadera y hace ruidos donde se va durmiendo, para que se duerma debemos acostarnos en la cama, taparnos junto a ella y hacer como que dormimos, la verdad que es un precio muy bajo después de que nunca lloró por dormir solita, ni en mi casa lo hacia, en el ejército escuchaba muchas historias de los hombres diciendo que sus hijos lloraban toda la noche cuando sus esposas dejaban de darle pecho, cuando querían h

