Jemima. —Mi cielito estas hermosa. —No igas celito. —miro a Kezi que se cruza de brazos furiosa. —Es mi cielito como tú. —No, a yo celito, no Alli, no igas celito. —me muerdo los labios sin saber que decir—. A no busta mami. —Ven amor. —se arrodilla delante mío ya que estamos en la cama—. Tú eres mi cielito al igual que Arllette. —No, a no busta, yo a celito no igas a Alli celito. —Mi vida, Arllette es tu hermanita, tu estuviste en mi pancita, y Arlli también, y yo las amo un mundo entero a las dos, ¿entiendes que te amo con toda mi alma?. —Si. —no creo que entienda pero igual se lo digo. —Te amo con mi alma, y Dios te puso en mi pancita así yo soy tu mami, y con Arlli hizo lo mismo, —la mira que se revuelve haciendo sonidos—. ¿Te gusta que diga cositas lindas?. —Si, a busta mont

