Hilda Estaba lejos de ser la única mujer que terminaba la universidad y entraba en sus veintes antes de perder la virginidad. Lo que era menos común era que apenas me hubieran besado antes de Aitor. Hubo un par de intentos torpes por parte de chicos universitarios las pocas veces que Freedom y yo habíamos pasado tiempo con algunos de sus amigos, pero nunca nada más que eso. Esa era también la extensión de mi experiencia en citas. Grupos de estudio, sobre todo, pero siempre grupos. Nunca una cita a solas ni siquiera una cita doble. Así que, ahora estaba en mi primera cita con el hombre que me había dado mi primer beso real... y con quien había sido mi primera vez teniendo sexo. Se sentía un poco extraño pasar de haber tenido sexo dos veces con él a luego tener una cita, pero nada en mi vi

