Aitor Mi primera semana oficial completa en el trabajo fue mucho más lenta que las dos semanas anteriores, pero no me quejaba. Ni siquiera me importó el papeleo que nos pasamos procesando todo el lunes. El resto de la semana estuvo dedicado a la preparación y la organización. Ponerme al día con todas las certificaciones que necesitaba para poder usar legalmente en la vida civil las habilidades que aprendí en el ejército. Una verificación de antecedentes oficial para los archivos de Cain. Tiempo en el campo de tiro. Entrenar combate con los chicos. Esto último podría sonar extraño, pero debido al tipo de trabajo que hacíamos, ya fuera una simple misión de guardaespaldas o una entrega de rescate, el vínculo entre los miembros del equipo era más importante que casi cualquier otra cosa. Er

