Aitor En el momento en que las palabras salieron de la boca de Hilda, pude ver que quería retractarse. No porque se arrepintiera de aceptar mi propuesta o porque no quisiera vivir conmigo, sino porque soltarlo así, de golpe, había sido como lanzar una bomba. Ahora, solo esperábamos a que explotara. Podía leerlo en sus rostros. También lo leía en el de ella. Se dio cuenta del impacto de lo que había hecho. Y entonces Freedom se volvió hacia mí, con expresión furiosa. —¡¿Qué demonios hiciste?! —Me señaló, con sus claros ojos azules echando chispas—. ¡Cómo te atreves a aprovecharte de ella cuando estaba alterada! Sola por primera vez y vulnera... —Estamos comprometidos —la interrumpió Hilda, decidiendo claramente soltarlo todo ahora que las cosas ya estaban en marcha para una confrontaci

