Benjamín se había dirigido hasta un Bar después de aquella peligrosa Misión, el hombre sentía una rara opresión, sabía perfectamente que Diana estaba en el casino, pero él también sabía que era momento de dejar a la Morena por detrás, así que se tomó la copa de whisky que tenía, posteriormente salió del sitio dirigiéndose al hospital Militar, las ruedas de la Ferrari rechinan al introducirse en el Terreno Hospitalario Militar solamente faltaba un pequeño detalle para cerrar la noche y la misión por completo y aquello era conocer del estado de Salud de Santiago. — ¡Coronel! - lo saludaron los soldados encargados de recibirlo; pero como era de esperarse el hombre no les había dirigido la palabra tampoco se había percatado de que 3 personas lo estaban observando o por lo menos eso se creía,

