Victoria Cuando me doy cuenta de que nadie va a volver a mi habitación, decido que es hora de darme una ducha. Ha sido un día largo y quiero dormir, quiero desconectarme de todo. Todavía no he llorado por Carlo, no me he permitido sentirlo, pero sé que en algún momento lo haré. No hay nada en los cajones con lo que me gustaría dormir. Supongo que lo hizo a propósito. Agarro un par de joggers y una camiseta sin mangas. Es lo más cercano a unos pijamas adecuados que puedo encontrar. Me desvisto y camino al baño. Con todo el ir y venir con Alexander, no había prestado atención al baño. Hay una bañera independiente, y las baldosas están calientes cuando entro. Figuras, baldosas calefaccionadas. Parece del tipo que quiere tener todo lo que el dinero puede comprar. Abro la ducha. Me recojo el

