El me mintió "Hola, mi querida Marcela", le dice don Pedro. " Hoy ha sido un día soleado en el pueblo. Los niños han estado jugando en la plaza y las flores han florecido en el jardín. Me alegra verte, aunque estés dormida". Marcela no responde, pero don Pedro sigue hablándole, contándole sobre su vida y sus esperanzas para el futuro. Aunque ella no puede escucharle, don Pedro se siente reconfortado al hablar con ella y cree que su presencia y su amor pueden ayudarla a recuperarse. Los médicos y las enfermeras siguen atendiéndola y tratándola para que se recupere de su estado de coma. Don Pedro les pregunta cada día sobre su estado y ellos le dicen que sigue estable, pero que necesita tiempo y cuidados para recuperarse. Don Pedro se siente triste y preocupado por Marcela, pero sigue a

