Llegó nuestra apuesta

1173 Words
Sofía había alquilado una casa con piscina para realizar la fiesta donde ella se encargaría de unir a Sebastián y a Marcela. Su plan era infalible, y para lograr acercarlos, había invitado a muchas personas, obviamente a Sebastián y a Marcela. El día de la fiesta llegó y Sofía tenía todo organizado. Los invitados empezaron a llegar a eso de las nueve de la noche. Sebastián llegó con su compañero de habitación y se unió a los demás chicos. Marcela aún estaba indecisa si ir o no, pero la llamada de Sofía la hizo cambiar de parecer y vestirse para ir. Marcela decidió ir vestida como siempre lo hacía, pero con ropa más nueva. Se colocó unos skinny jeans, una camisa a cuadros con un nudo en la cintura, mostrando su abdomen plano y su bonita figura. Su piel blanca ligeramente bronceada brillaba y su cabello ondulado se le veía genial. Se echó solo un poco de brillo en los labios y pestañina. Marcela era hermosa y con poco su belleza se expuso. Cuando en la universidad la molestan, en realidad lo hacen por envidia porque es una chica humilde, hermosa, inteligente y sencilla, y a muchos niños ricos no les gusta que ella ni lo tope con la mirada. Marcela estaba lista para ir a la fiesta, salió de la habitación para ir a la fiesta, fiesta en la cual sería presentada al chico que le gustaba sin saber. Sebastián, con la mirada, buscaba a Marcela que aún no llegaba y se preguntaba a sí mismo si ella llegaría. Los amigos estaban parloteando y parloteando sobre todo lo que ven hasta que ven entrar a la chica de rancho. "¡Wow! ¡Mira quién está ahí!", dijo uno de los amigos de Sebastián, señalando a Marcela. Sebastián se dio la vuelta y vio a Marcela entrar a la fiesta. No podía creer lo hermosa que estaba. Se quedó con la boca abierta, sin saber qué decir. Sofía se acercó a Marcela y la abrazó. "¡Hola, amiga! ¡Estoy tan contenta de que hayas podido venir!", dijo Sofía. Marcela sonrió y se sintió un poco más relajada. "Gracias por invitarme, Sofía. Esta fiesta parece ser divertida". Sofía sonrió y se llevó a Marcela a la piscina, donde Sebastián y los demás amigos estaban. "¡Vamos a disfrutar la fiesta!", dijo Sofía. Y así, la fiesta comenzó. Marcela y Sebastián se encontraron en la piscina, y aunque no sabían que Sofía había planeado todo para que se conocieran, se sintieron atraídos el uno al otro. La noche estaba siendo perfecta, y Sofía estaba emocionada de ver cómo se desarrollaba todo. Sebastián se acercó a Marcela y se presentó. "Hola, soy Sebastián. ¿Y tú?", preguntó con una sonrisa. Marcela sonrió y se presentó. "Hola, soy Marcela. Encantada de conocerte". Sebastián se sintió atraído por la sonrisa de Marcela y decidió intentar coquetear con ella. "¿Qué te trae a esta fiesta tan divertida?", preguntó. Marcela se rió. "Solo vine para pasar el rato. ¿Y tú?" Sebastián sonrió. "Lo mismo. Pero me alegro de que hayas venido. ¿Quieres una bebida?" Marcela negó con la cabeza. "No tomo alcohol, gracias". Sebastián se encogió de hombros. "No hay problema. ¿Quieres un refresco entonces?" Marcela asintió y Sebastián le consiguió un refresco. Mientras bebían, hablaron un poco sobre sus intereses y gustos. De repente, sonó una canción suave de Essheraa y Sebastián se levantó. "¿Quieres bailar?", preguntó. Marcela asintió y se levantó. Bailaron pegados, y muchos los vieron bailando. Mientras bailaban, los amigos de Sebastián se reunieron en un rincón y hablaron en voz baja. "¿Crees que Sebastián va a ganar la apuesta?", preguntó uno de ellos. "Yo creo que sí", respondió otro. "Sebastián es un tipo muy carismático y Marcela parece estar interesada en él". "¿Y si no?", preguntó otro amigo. "Bueno, entonces Sebastián perderá la apuesta", respondió el primero. "Pero yo creo que va a ganar. Sebastián es un tipo muy persuasivo". Mientras tanto, Sebastián y Marcela seguían bailando y riendo juntos. Parecían estar pasando un buen rato, y nadie sabía qué pasaría después. " Cuando me di cuenta de que estaba enamorado de ti Fue como si el tiempo se detuviera Y todo lo que quería era estar contigo Y saber que estabas enamorada de mí" Marcela canta esta estrofa al oído de Sebastián, y él se eriza al escuchar la melodiosa voz de Marcela. La voz de Marcela es suave y dulce, y Sebastián se siente atraído por ella. Mientras siguen bailando, Sebastián no puede evitar mirar a Marcela y sonreír. La noche está siendo perfecta, y Sebastián se siente cada vez más atraído por Marcela. Mientras bailaban, Marcela comenzó a cantar la canción de Ed Sheeran en el oído de Sebastián. Su voz era suave y dulce, y Sebastián se sintió atraído por ella. La canción era "Perfect", y Marcela la cantaba con tanta emoción que Sebastián se erizó al escucharla. Cuando terminó la canción, Sebastián se quedó en silencio por un momento, mirando a Marcela con admiración. "Eres una excelente cantante", le dijo finalmente. Marcela se rió y se sonrojó un poco. "Gracias", le dijo. "Me encanta cantar". Sebastián sonrió y la tomó de la mano. "Me encantaría escucharte cantar más", le dijo. "¿Quieres cantar otra canción?" Marcela asintió y comenzó a cantar otra canción de Ed Sheeran. Sebastián se quedó escuchando, embelesado por la voz de Marcela. Mientras cantaba, Sebastián se dio cuenta de que estaba empezando a sentir algo por Marcela. No sabía qué era exactamente, pero sabía que no quería que la noche terminara. En una esquina de la fiesta de Sofía, los amigos de Sebastián estaban hablando despectivamente de Marcela. "¿Creen que Sebastián va a ganar la apuesta?", preguntó uno de ellos. "¡Por supuesto!", respondió otro. "Sebastián es un tipo muy carismático y Marcela parece estar interesada en él". Se burlaban de Marcela, diciendo que era una chica fácil de conquistar y que Sebastián la iba a dejar después de ganar la apuesta. Valeria, una chica que estaba enamorada de Sebastián, estaba escuchando todo lo que decían a escondidas. Se sintió indignada y decidió grabar un video con sonido de lo que ellos decían. Quería tener pruebas de la apuesta y de cómo los amigos de Sebastián se estaban burlando de Marcela. Mientras tanto, Marcela y Sebastián estaban juntos bailando y parecían disfrutar de la fiesta. Valeria los miraba con envidia y celos, pensando en cómo podía evitar que la relación entre ellos dos avanzara. Los amigos de Sebastián continuaron hablando de la apuesta y de cómo Sebastián iba a ganar los 10 mil dólares si conquistaba, enamoraba y se acostaba con Marcela. Se burlaban de Marcela, diciendo que era una chica que les caía bien pero que no era de su nivel. Valeria siguió grabando, decidida a usar el video para separar a Marcela y Sebastián si veía que la apuesta se volvía en una relación seria.
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