Capítulo 14: Revelaciones Virtuales La pantalla iluminada en la habitación de Alexandra destellaba con una luz suave mientras ella y Daniel se encontraban virtualmente, conectados a través de una videollamada nocturna. La conversación, que generalmente giraba en torno a su proyecto colaborativo, tomó un giro inesperado esta vez, adentrándose en terrenos más personales. —Sabes, nunca he tenido una mascota, pero siempre he querido tener un perro. Algo acerca de su lealtad incondicional siempre me ha fascinado. —compartió Alexandra, su mirada perdida en la pantalla mientras evocaba imágenes mentales de cachorros juguetones. Daniel sonrió desde su propia pantalla, apreciando la vulnerabilidad que se estaba revelando. —Yo tenía un gato cuando era niño. Se llamaba Whiskers. Era un compañero

