El despertador sonó a las 6:30 AM. Con un gemido, apagué la alarma y me estiré en mi cama individual. Fuera, el sol apenas comenzaba a iluminar mi habitación llena de posters de bandas y fotos con mis amigas. —¡Abby! ¡El desayuno está listo!— La voz de mamá retumbó desde abajo. Salté de la cama, pasando directamente a la ducha. El agua fría me despertó por completo odio madrugar, pero hoy valía la pena. Hoy era el tour por las universidades. En la cocina Mamá revolvía unos huevos mientras yo devoraba un pan tostado a mordiscos. —¿Llevas todo? ¿Folleto? ¿Cuaderno? ¿Celular cargado? —Sí, sí y sí,— respondí con la boca llena, evitando que el jugo de naranja me cayera sobre la blusa blanca 💔 La directora con su megáfono en mano, ordenó el caos del patio: —¡Estudiantes! Form

