—¿Por qué quisiste encontrarte aquí, Ra? ¿Por qué no en mi casa, o podría haber ido a la tuya? —preguntó la mamá a su hija. —Porque solo quiero encontrarme contigo, mami. Solo quiero hablar contigo a solas. No fue en un café o restaurante donde Danira pidió encontrarse con su mamá. En cambio, fue en una de las habitaciones del hotel de su familia. —¿No le dijiste a papá, verdad, que ibas a encontrarte conmigo? —Danira preguntó para confirmar. —No, Ra, tu papá está ocupado llevando a Zio a conocer a sus amigos. Lo siento, Zio no quiere volver a tu casa y la de Bara todavía. Quizás porque está acostumbrado a vivir con sus abuelos. Danira asintió con comprensión. —¿Le pediste permiso a Bara para venir aquí, Ra? Danira negó con la cabeza. —Si se lo decía, sería un problema, ma. Probabl

