El evento comenzará en una hora, pero Danira tiene que rehacer su maquillaje desde cero. No pudo contener las lágrimas a solas. Ni siquiera consideró cómo responder a cualquiera que pudiera preguntar por qué estaba llorando el día de su boda. Danira no podía echarse atrás y decepcionar a su familia. Ella estaba dispuesta a soportar el dolor por un tiempo. Independientemente de si la recepción se llevaba a cabo o no, ella seguiría siendo la esposa de Bara. —Ay, Ra, ¿por qué no estás lista? —preguntó su madre, confundida, recordando que Danira había estado preparándose durante horas. —Lo siento, mamá, mi maquillaje se corrió. No pude contener mis lágrimas. —¿Por qué, querida? —No es nada, mamá, solo estoy sensible. Está bien si llegamos un poco tarde mientras arreglo mi maquillaje, ¿ver

