Al llegar a casa, se percató que la molesta de su hermana ya no estaba allí. Lanzó las bolsas sobre la mesa de la cocina y se sentó en una de las sillas, observando como Serena empezaba a sacar las cosas de las compras. Daniel la observó otros segundos más antes de no soportar la distancia y lanzarse hacia ella, rodeando su cintura con sus brazos y hundir su rostro en su cuello, besando y mordiendo un punto en concreto para luego girarla y tomar sus labios. Subiendo sus manos desde su cintura hasta su cabeza. Serena se sorprendió por el repentino gesto de Daniel, pero no tardó en corresponder a su beso con la misma intensidad. Sus manos se aferraron a los hombros de Daniel, sintiendo la necesidad de estar más cerca de él. El beso era apasionado y lleno de emociones encontradas, como si

