Mientras todos están con sus expectativas al máximo Emma está preocupada porque Aaron no está en la reunión. —Creo que deberíamos iniciar la junta, no podemos seguir esperando a alguien que no está interesado en la empresa y que nos no respeta, el viernes pasado cancelo la junta y ahora ni siquiera ha llegado. — dice Sofia en tono arrogante y creyéndose la dueña de la empresa. —Pensé que el presidente de esta compañía era mi esposo, pero por lo vista hay otras personas que quieren ocupar su lugar. — dice Emma y un gran silencio se apodera de la sala. —Es un presidente que no les da importancia a los socios. — le dice Matías, mostrarse a la defensiva. —Eso no es verdad, él se preocupa por los socios como por la compañía, y trabaja hasta alta hora de la noche para adquirir nuevos proyect

