Después de un largo viaje en la oscuridad, llegaron al muelle. No era el mismo muelle en el que estaba la embarcación de Esteban, sino que este parecía ser un muelle más pequeño. La embarcación frente a ellos no era nada lujosa u ostentosa, daba la impresión de ser una embarcación más. —Esto fue lo mejor que pude conseguir —dijo ayudándola a entrar—. Además, quería que fuese algo común que nos ayudara a pasar desapercibidos. —No tienes por qué explicarme nada —le sonrió—. Es perfecta. —Aquí tenemos muchas cosas que necesitaremos. He comprado mucha ropa, en diferentes tiendas, zapatillas deportivas, hay mucho alimento enlatado que nos ayudará. —¿Iremos a una isla? —preguntó insegura. —Iremos a una isla —confirmó—. Es una isla con una gran historia que pronto te contaré, eso te ayudará

