—¿Quieres vivir hasta mañana? —le pregunta Mount a Delilah, y ella se muerde el labio. No hay forma de que vaya a dejar que la lastime. Por primera vez, modulo mi tono antes de hablar con él, considerando mi reciente descubrimiento de que no es el mismo hombre cuando hay alguien más en la habitación. —Ella es una amiga. Está bien. —Extiendo una mano y tomo el brazo de la chaqueta de su traje para darle un tirón. Mount deja caer su mirada hacia donde lo estoy tocando antes de levantarla hacia mi rostro con una nueva intensidad. —Ella no dirá nada —le dije en voz baja. El peso de su silencio casi nos aplasta a todos. Finalmente habla. —Entonces no tenemos problemas. Cuando libero mi agarre de su brazo, flexiona los dedos antes de formar un puño. Los afloja un momento después y pone su

