- ¡ Alison ! - gritaba Sarah, mientras yo me alejaba caminando.
No podía detenerme, necesitaba encontrarle.
Caminé por las calles intentando realizar circulos para no dejarme ninguna, puede ser que esté en una casa, entre los árboles, va a ser imposible.
No tengo fuerzas para seguir caminando, mi mente lucha constantemente contra el alcohol, estoy dolida por todo lo sucedido.
Decidí volver a casa, no podía mas. Me siento cansada, derrotada. No se distinguir si me pesa mas mi pecho cargado de ansiedad o mis piernas cansadas.
He revisado todas las manzanas de apartamentos que me conozco, tal vez sea difícil encontrarle en estas condiciones.
En el camino de vuelta a casa, encuentro a alguien sentado el el borde de la calle, vestía un gorro y un abrigo, su posición era algo incomoda debido al frío.
Por sus rasgos fisicos pude ver que era él.
Me situé frente a él y me observó detenidamente.
Desvió la mirada y colocando sus manos sobre el suelo, sentí que tenía intenciones de marcharse.
- Espera - dije con el poco aire que pude retener.
Paró y giró para mirarme.
- gracias -
Volvió a girarse para comenzar a caminar de nuevo.
- Callum, por favor, estoy rendida -dije dándome por vencida.
Por él, he llorado, tengo arañazos y magulladuras,... he perdido mi virginidad... y a él no parezco importarle.
Giró sobre mí nerviosa, e intento evitar que mis ojos derramen lágrimas.
- has acabado tirada en el suelo, golpeada, han estado a punto de... todo por mi, por haberme conocido, ¿ quieres seguir así? ¿de verdad quieres eso? - oigo su voz a mis espaldas.
- no, no quiero eso - dije sin poder evitar llorar - ¡claro que no quiero nada de esto! Te quiero a ti y ese es un grave problema -
- entonces deberías alejarte de mi -
- ¿por qué no te alejas tu de mi?
Dime, ¿ por qué demuestras a veces cariño hacia mi? -
- a veces... -
- te dije que podríamos cambiar las cosas, todo sería mejor con mi ayuda -
- no intentes cambiarme -
- pero todo te da igual, estas conmigo y sales con Katrine -
- es diferente, estoy con katrine y salgo contigo -
Palabras que hicieron que me rompiera por dentro.
- Tienes razón. Por ti, he llorado, tengo arañazos y magulladuras,... he perdido mi virginidad... y no parezco importarte ni lo mas mínimo. Para ti todas somos muñecos de usar y tirar ¿no? -
- ya te avisé, tu sabías y sabes perfectamente con quién estabas jugando -
- Con que esas tenemos- río irónica - para ti todas somos un juego... ¿y te divierte? No se... no se te ve muy feliz -
- Te crees que sabes todo y que controlas todo - responde
- Cómo eres capaz de excusarte así -
Callum comenzó a andar de nuevo.
- soy yo la que después de todo lo que me haces, vuelvo a ti como una tonta, sin importarme nada -
- yo no quiero hacerte daño, soy así, a las otras no les hago daño -
- por que son iguales que tu, no tienen sentimientos. Todo te da igual hasta tu mismo -
Esta vez fui yo la que decidí marcharme, no podía mas, si seguía asi solo conseguiría dañarme aun mas
- Se de sobra que no eres como las demás, tienes todo lo que cualquier tío desearía, no pides que solo te utilice, me pides todo lo que no te puedo dar -
- ¿ me quieres ? - pregunté
- ... -
- seguro que ni siquiera sabes que es amar a alguien -
- no lo se, solo es verte y no poder dejar de pensar en ti, me da igual tu físico, solo quiero verte sonreir y tenerte cerca -
- ¿ entonces, por qué me haces daño? -
- por que no se como querer a alguien, no se perdurar esa sensación en mi , no se si debo alejarme de ella , para mi nunca a existido amor sobre las cosas, procuraba no enamorarme, por miedo a perderlas -
- ¿por qué fuiste a buscarme esta noche?-
- temí que te sucediera algo -
- estaba demasiado ebria, pensaba que eras tu y me deje llevar Callum-
- Alison, siempre he luchado contra ti, por miedo a aferrarme a ti. Cada vez que te veía intentaba hacerte daño por intentar apagar lo que sentía, por miedo a quererte, a no poder vivir sin ti -
- No puedo, estoy muy confundida, como se que mañana no volverás a los brazos de cualquiera, no volverás ha hacerme daño ... lo has estado haciendo desde que nos conocimos, has tenido demasiadas oportunidades, pero esta ya ... no -
- entonces por qué has venido has buscarme -
Comencé a llorar, mi mente sabía perfectamente que no debía perdonarlo, pero mi corazón no podía resistirse.
- ¿Qué gano yo con todo esto? - me pregunté en voz alta.
- Estas... muy equivocada conmigo. Y algún día acabarás dándote cuenta -
Me acerqué y me fundí en sus labios.
Una fuerte luz , nos alumbró, provenía de un coche, el cual tenía la misma matricula que el coche de mi padre...