- Me hubieras avisado que ibas a llegar una hora después, antes de apresurarme en llegar al aeropuerto Heathrow, no me mato por estar puntual aquí, odio esperar y lo sabes –me dice Otoniel al verme llegar-. - No vayas a empezar con tus quejas de vieja resentida –le digo con fastidio-. Al abordar el avión, fue que me dio tiempo de llamarlo para avisarle que llegaría con una hora de retraso. Como no tenemos reunión en la empresa para el día de hoy, sino una visita pautada para una entidad bancaria a las tres de la tarde, él decidió esperarme en el bar del aeropuerto para irnos juntos a la casa que nuestros padres tienen aquí en Colombia. Por no haber despertado a Fiorella temprano se retrasó todo el viaje. Afortunadamente no tenía previsto venir en avión comercial, sino hubier

