Han pasado algunos días y no hay nada interesante que contar, todo ha estado muy calmado por aquí, Esteban sigue coqueteando conmigo, y yo sigo pasando de él, Dylan y Aida se profesan su amor a escondidas sin que ninguno de los dos se dé cuenta de eso solo yo, los nuevos siguen siendo igual de raros, sobretodo el chico, Amanda me evita en los pasillos, todo muy normal como ya e dicho, en este mismo instante nos estamos dirigiendo con Esteban, Aida y Dylan al auditorio, porque nos dirán cuándo tendremos nuestro paseo de último año y las cosas que debemos de traer para que todo sea legal y podamos ir sin ningún problema, estábamos caminando mientras nos reíamos de las idioteces que decían los chicos, llegamos y nos sentamos en los primeros asientos que encontramos, en las esquinas estaban se

