Leandro. —¿Que te vas a poner para dormir? Voy a tener que comprarte ropa para tenerla aquí. Así cuando vengas tienes que ponerte— le dije mientras llenaba la tina desde el baño. Le agregué una bomba de baño al agua caliente, aceite de lavanda y también de eucalipto. Quería que se relajara antes de dormir. —No hace falta, me pondré esto si no te molesta— apareció en el baño con una de mis camisetas. Se me hizo imposible no sonreír. Ella llevaba una gran gran sonrisa como si no estuviera mal, como si no le hubiese pasado nada, ella era impresionante. —¿Te vas a poner mi camiseta? ¿Te gusta? — le pregunté extrañado. —No seas tontito, es obvio que me la voy a poner. Me encanta— se colocó delante del espejo y posó con la prenda aún en percha fingiendo tenerla puesta. —Lo siento, no sé m

