—Buenos días — le dije a Fer, ella estaba sentada en la mesa tomando café, todavía estaba en pijama, pero su cabello y rostro estaban bien arreglados
Pasé junto a ella y me acerqué al refrigerador, saque leche y luego saque el cereal de la alacena y me senté en la mesa frente a ella
—¿Sabías que es soltero? — Preguntó Fer y no entendí a qué se refería, así que la miré con el ceño fruncido — No, no Nicholas ¡Es soltero!, ve con él hoy y devuélvele esa chaqueta — puse los ojos en blanco, ya había pasado una semana desde que conocí a Nicholas, y Fer seguía con el tema de que debía ir a verlo
—Fer… no seas tonta, puede que sea soltero, pero también es multimillonario
—Corrección, antier salió un artículo en la revista, fue declarado como billonario
—Como sea Fer, el problema aquí es que él no está interesado en mí, deja de creer eso, iré a devolverle su chaqueta y ya — dije comiendo mis cereales
—Y esa es la excusa perfecta para volver a verlo, seducirlo, enamorarlo y luego casarte con él
—Dios mío Fer, no pienso hacer eso
—¡Esta soltero, Patricia!
—¿Y crees que solo porqué está soltero se fijará en mí?
—Nunca lo sabrás si no te arriesgas, así que ve, además, ¿Cómo crees que no se fijará en ti? ¿Ya te miraste en un espejo, eres hermosa, todos los chicos en la escuela siempre andaban detrás de ti, solo que jamás le paraste bolas a ninguno porque eres una vieja amargada, y créeme, Patricia, si él no se hubiera interesado lo más mínimo en ti, no te habría ayudado
—Solo me ayudo porque sabía que necesitaba ayuda y él se ve que es buena persona, no dejará a una mujer sola e indefensa sabiendo que posiblemente pudo haberla ayudado
Fer suspiro y yo la mire con pena, sabía que ella quería lo mejor para mí, pero ya estaba ilusionándose con algo muy grande
—Mira, aquí esta la dirección de su empresa, por supuesto, tiene una docena más de empresas solo aquí en Londres, pero en esta dirección supuestamente tiene su oficina principal, irás hoy allí y hablarás con él — Me dijo Fer con una gran sonrisa, suspire cansada, definitivamente ella nunca se va a rendir con esto
—Fernanda… ¿Por qué haces esto? Deberías es pensar en tu vida y encontrar a alguien para ti
—Quizá ya lo encontré, pero como sea, ahí esta la dirección, debo ir al trabajo, hablaremos en la noche — comentó y rápidamente salió hacia su habitación, unos dos minutos más tarde, ya estaba vestida y estaba yendo hacia la puerta
—Pero espera!... ¿Cómo qué ya encontraste a alguien? … — logré preguntar luego de salir de mi asombro, pero Fer ya había salido de casa
Me resultaba un poco extraño no tener trabajo, es decir, teóricamente sigo teniendo trabajo, pero de ninguna manera pienso volver a ese lugar, no quiero encontrarme con Ramón, él de verdad es un completo enfermo mental, lo quiero lejos de mi vida, aunque tengo miedo de que, por mi decisión, Ramón decida desquitarse y terminar de arruinarme la vida, y no sé que es peor, si dejar que me arruine la vida, o seguir aguantando sus maltratos
Luego de desayunar, me dirijo a mi habitación y busco la ropa que me pondré para ir a ver a Nicholas de nuevo, no puedo negar que estoy demasiado nerviosa, una parte de mi muere por volver a verlo, por volver a ver sus hermosos ojos, todo de él me gusta, pero no quiero ser tan ilusa como lo está siendo mi hermana, quiero dejar mis pies sobre la tierra, así puedo tener muy claro que todo entre él y yo es solo algo imposible
Decido usar una falda negra larga la cual tiene una abertura en la pierna, me pongo un buso blanco tejido y unos converse blancos, dejo mi cabello suelto, pero lo organizo para que mis crespos estén en su lugar y no parecer nido de pájaro, me maquillo delicadamente, solo un poco de base para cubrir algunas imperfecciones, blush, rímel y lo que no puede faltar, mi delineado de ojos
Complacida con lo que veo en el espejo, tomo la chaqueta de Nicholas y la guardo en una bolsa, doy un ultimo respiro y salgo de casa
—Así que aquí esta — me susurro a mi misma mientras observo el alto edificio frente a mí, es tan enorme que no alcanzo a ver el último piso, ¿Cuántos piso habrá?
Con decisión y seguridad camino hacia la recepción del edificio, en el camino, logro ver los lujos del lugar y no me sorprendo, es billonario, sabe que lo mínimo sería tener un edificio que se vea tan lujoso como él, cuando llego a la recepción me dirijo hacia la mujer sentada tras el escritorio
—Buenos días, ¿será posible ver al señor Nicholas Taylor? — le pregunté amablemente
—Buenos días, señorita, ¿Tienes alguna cita con él? — me preguntó
—La verdad es que no
—Oh, ya veo, espere un momento por favor — dijo tomando el teléfono — Señor, una mujer quiere reunirse con usted, dice no tener una cita, me recuerda el nombre de la chica que ha estado esperando por favor — entiendo que él le esta diciendo algo y ella voltea a verme — ¿Cuál es tu nombre?
—Patricia, Patricia Mendez
—Piso 85 — dijo, colgando el auricular
Le di las gracias y me dirigí hacia los ascensores, pude ver al menos unos 6 ascensores, tomé un ascensor y me dirigí al piso que ella me había indicado
El ascensor era tan moderno, jamás había visto algo por el estilo, suponía que dentro del ascensor encontraría un panel con unos 90 botones en este, pero no fue así, en vez de un panel, había una pantalla táctil donde uno mismo escribía el piso al que se quería dirigir, me sorprendió, pero comenzaba a pensar en que en este edificio habría mil cosas que me sorprenderían y no quería parecer tonta, así que debía lucir calmada